ALTERNATIVE GR 247.1 STAGE 1: Prado Maguillo and Forestrand House Refuge El Bodegón - Río Madera
Hiking, GR247 Forest Routes
Santiago Pontones
This is certainly one of the most contrasting stages of the entire Southern Forest path. This is the third and last of those that go through the sober landscapes of the vast municipal term of Santiago- Pontones, to end up in a dizzy down to the valley of the Segura River, where the water and the environment abounds again.
The pontoners, who are called the inhabitants of the village in which the stage begins, are of old cattle, and therefore excellent connoisseurs of the secrets of their territory, because for centuries they have had the following sheep as the basis of their economy. They also retain a deep attachment to their customs and traditions.
Most of the stage is developed in a pasture territory, with little wooded and a high average altitude (1400-1600 meters), although the abundance of arbustive vegetation and the presence of some crops give it a less severe air than that of the fields of Hernán Perea that has been traveled by the previous stages. They are lonely places, but the human presence will not fail: pastors, sheep flocks, apricots, small cords...
The route ends down to the Segura valley by a place of name as significant as the Cuesta de Desevernacaballos and, already under the larice or salgarian pines, is enjoyed the vision of the steep Poyos de la Toba, rock formations of impacting contours, with the background noise of the Segura river and a remarkable longitude at the end of the journey. The stage ends in the village of La Toba, where the walker can be recreated with its views over the Segura valley, its abundance of springs and its placid rural environment.
ROUTE NAME
Pontones - La Toba
TRAIL TYPE
Linear
DIFFICULTY
Media
TOTAL DISTANCE (IN KILOMETERS) 19,1 km
Stretch of asphalt or concrete: 36.66%
Section of track, forest road, or dry watercourse: 21.38%
Trail section: 41.96%
Sections of livestock trails: 0
HUSO 30S
ESTIMATED TRAVEL TIME
5 h 34 min
ROAD SURFACE TYPE
Road
MAXIMUM ELEVATION CHANGE 730mm
448mm
869mm
DIFFICULTY. RATING ACCORDING TO THE MIDE METHOD
2
MEANS
Severity of the natural environment
1
ITINERARY
Route guidance
2
DISPLACEMENT
Difficulty moving about
3
EFFORT
Amount of effort required
ACCESSIBILITY TYPE
TIME OF YEAR
SIGNALING
Sí
MORE INFORMATION
TUNNELS
STEEL VIADUCTS
METAL WALKWAYS
WATER POINTS
PONTOONS
GUARD BOOTHS AND BARRIERS
SWITCHMAN'S CABINS
CYCLABILITY
RECREATIONAL OR SPORTS AREAS NEAR THE TRAIL
AID STATIONS
On the path: Pontones, La Toba
Near the path: Santiago de la Sword
LINKS TO OTHER TRAILS
PR-A 100, PR-A 128, GR 147, GR 7
SHELTERS
Santiago de la Espada
RECOMMENDATIONS
OTHER INFORMATION OF INTEREST (ARCHITECTURAL OR HISTORICAL-CULTURAL, GEOLOGICAL-ECOLOGICAL)
A lamb for gourmet
The municipality of Santiago- Pontones, through which this stage passes, is one of the most cattle-making in Spain. The Segureña sheep, which owes its name to the Sierra de Segura and the Segura River, is one of the officially defined Iberian races, and one of the few that have not been affected by the general regressive process of the indigenous livestock races.
It is one of the best Spanish breeds as a meat producer, both for its high performance and for the excellent taste of the lamb, which is a well-known and claimed delicacy. The Segureña sheep is irreplaceable for its perfect adaptation to our climate and the mountain characteristics of the natural park. It is easy to pasture for its marked gregary character. It has a strong maternal instinct and high fertility. It is very resistant to disease, it grows rapidly and it is very walking, an essential virtue on these broken lands. At present, a significant part of the park's livestock farm is exploited according to the rules of organic livestock and is subject to transhuman practices.
El punto de partida de esta etapa se sitúa en la carretera A-317 a la salida de Pontón Bajo hacia Santiago de la Espada, en un pequeño mirador con una valla de madera y una caseta blanca. Inicialmente se transita por carretera a lo largo de unos 500 metros en dirección a Santiago de la Espada. Después de ello nos desviamos hacia la izquierda por una estrecha pista forestal que da acceso a diversas tinadas utilizadas por los numerosos rebaños de oveja segureña, que se alimentan en estos frescos pastizales durante la mayor parte del año.
Los primeros 8,3 kilómetros de la etapa coinciden con el GR 7, que une nada menos que Tarifa (España) con Atenas (Grecia), y más adelante, durante los últimos 7,1 kilómetros, con otro de los grandes recorridos del parque natural, el GR 147, denominado sendero de la Sierra Profunda.
Caminando por la pista forestal dejamos a la izquierda una de las numerosas tinadas ganaderas de la zona de Los Palancares. Durante esta primera parte del recorrido andamos cerca de un tendido eléctrico. A escasos 500 metros, a pie de pista, dejaremos a la izquierda unos abrevaderos metálicos. El paisaje es característico de la alta montaña segureña, con pastos, espinos arros (Berberis hispanica) y algunos majuelos.
En una colina, a la izquierda, se alza otra de las tinadas de Los Palancares. Sin llegar a ella, nuestro camino discurre por la derecha a esta. Es una zona repleta de estrechas veredas originadas por el tránsito del ganado, por lo que hay que ir muy atentos a la señalización. Además, para ayudarnos en la orientación, conviene saber que nuestro camino transita paralelamente a un tendido eléctrico, y a veces bajo él, durante algo más de un kilómetro.
Tras dejar el tendido eléctrico, y en ligera bajada, encontramos un pequeño valle por el que subiremos poco a poco. Es el Barranco de la Fuente del Cerezo, en cuyo fondo se sitúa el citado abrevadero. Es un arroyo fundamentalmente primaveral en medio de un paisaje agreste y rocoso. En primavera se llena de colorido gracias a las flores amarillas de las abundantes retamas.
Subiendo por este angosto barranco llegamos a una pista asfaltada, que deberemos tomar hacia la derecha para continuar nuestro ascenso por este bravo paisaje.
En este punto se podría optar por otra posibilidad, muy atractiva, para llegar a nuestro destino en la aldea de La Toba. Si nos dirigimos hacia la izquierda, al cabo de 2,7 kilómetros llegamos a la aldea de Poyotello. A la entrada, en la era, arranca el espectacular sendero señalizado y acondicionado hacia la Cueva del Agua y la aldea de Huelga Utrera por el encajado valle del Segura. Se trata de un sendero que no forma parte del sendero Bosques del Sur, pero cuyo recorrido se recomienda porque es uno de los mejores del parque. A partir de Huelga Utrera quedarían 7 kilómetros por la estrecha y tranquila carretera que acompaña al río Segura. Esta opción nos llevaría a La Toba por un recorrido de 15,5 kilómetros desde aquí.
La opción que describimos a continuación, siguiendo nuestra etapa por el sendero Bosques del Sur, reduce en algo más de dos kilómetros el camino a realizar. Siguiendo la pista asfaltada hacia la derecha, continuamos brevemente la subida hasta pasar un collado junto a la tinada de la Hoya del Toro. A la derecha, el Almorchón (1914 metros) se asoma ante nosotros. A partir de aquí hay una ligera bajada hacia Cañada Hermosa.
La pista asfaltada desemboca en la carretera A-317, ya en la Cañada Hermosa, un valle estrecho cuyo nombre lo dice todo, entre montes que no destacan mucho, ya que la Cañada se encuentra a casi 1600 m de altitud.
Debemos tomar la citada carretera hacia la izquierda, para desviarnos 100 metros después hacia la derecha abriendo una rudimentaria puerta ganadera que nos da acceso a un descansadero de ganado, que se ubica aquí porque nos encontramos en una vía pecuaria, como indica su nombre. Al cruzar la Cañada volvemos a encontrar otra puerta ganadera que igualmente deberemos abrir. Es importante cerrar ambas puertas después de pasar, ya que suele haber ganado y puede salirse de espacio acotado para él. Cuentan los más viejos del lugar que esta es una de las zonas más frías del parque natural, y prueba de ello fue el fallecimiento de un arriero con dos bestias, al que sorprendió la noche en este lugar y decidió descansar.
En la zona de Cañada Hermosa es frecuente encontrar alguna de las pocas ganaderías de vacuno existentes en el parque natural, tanto de reses bravas como mansas dedicadas a producción de carne.
En una de las estribaciones del Almorchón llegamos a un cruce con una pista que sale a la derecha y crestea por una serie de colinas que se aproximan a este pico. Merece la pena desviarse un rato por ella para divisar magníficas y amplias panorámicas, a escasos 400 metros, de La Vega de Santiago y la propia Cañada Hermosa con sus choperas y grandes prados. Si continuamos algo más de un kilómetro por este desvío, llegamos al Cerro de la Morra, por encima de los 1700 metros de altitud, frente al Almorchón.
Para continuar nuestra ruta deberemos ir por la pista hacia la izquierda. Justo al frente, se alza una gran montaña a lo lejos. Se trata de La Sagra, que con sus 2380 m de altitud es una de las más relevantes cimas montañeras de la vecina provincia de Granada. En este punto abandonamos el GR 7, que nos ha acompañado desde el inicio de etapa y por el que podríamos desplazarnos hasta Santiago de la Espada, Almorchón cabecera municipal del extenso término municipal de Santiago-Pontones, el más grande del parque natural y el de mayor altitud media. No nos arrepentiremos si optamos por desviarnos a Santiago de la Espada, donde disfrutaremos entre otros atractivos de su vega, a una notable altitud, rodeada de grandes montañas y salpicada de pequeñas aldeas donde se conserva el más auténtico ambiente y modo de vida de la montaña segureña.
Continuando nuestra etapa, por la pista hacia la izquierda, iniciamos un descenso, suave al principio pero muy pronunciado después, que nos llevará desde los 1607 m de altitud a los que nos encontramos en el Collado hasta los 960 m en las proximidades de La Toba.
En el kilómetro 9,1 cruzamos la carretera A-317 de nuevo y entramos en una ancha pista, asfaltada recientemente y por la que discurrirá nuestro recorrido durante varios kilómetros.
Al llegar a este Collado, sale hacia la derecha una pista forestal que nos lleva hacia Los Puestos, otro de los montes emblemáticos de la zona, que alberga varias antenas de telecomunicación. Aquí conectamos con el GR 147 por el que también transitaremos hasta el final de nuestra etapa (y por el que podríamos desviarnos a la derecha para llegar a Santiago de la Espada). Continuamos por el asfalto un kilómetro, comenzando un cambio drástico de paisaje, que empieza a ser mucho más frondoso. A la izquierda vemos una pequeña construcción blanca en lo alto de las rocas que nos habla del paisaje forestal en el que nos vamos a adentrar, ya que se trata de una de las numerosas casetas de vigilancia de incendios, conocida como La Campana.
Nos desviamos de la pista asfaltada hacia la izquierda para internarnos en uno de los paisajes más abrupto del parque natural, con pendientes inverosímiles que iremos sorteando por un antiguo camino de herradura. El descenso es vertiginoso, con cortados y paredones verticales espectaculares que han dado nombre a estos parajes. La vegetación empieza a abundar, concretamente bosques de pino laricio o salgareño, con cantidad de matorral, que trepan desde lo más profundo del valle hasta las cimas.
Tras un kilómetro de senda, llegamos a un escalonamiento, por el que saldremos de nuevo a la pista asfaltada que habíamos dejado con anterioridad. Ahora la tomamos hacia la izquierda para seguir con nuestra trepidante bajada. Estamos en el valle del río Segura, el típico valle fluvial de montaña con su característica forma en «V», donde el verde de los bosques se mezcla con el gris y ocre de los roquedos.
A 2,1 kilómetros del escalonamiento (kilómetro 15,1 desde Pontones), volvemos a adentrarnos, hacia la izquierda, por una senda que rápidamente desemboca en el antiguo camino de herradura, por el que anteriormente hemos transitado y que en parte se perdió al coincidir con el trazado de la pista asfaltada. El bosque de laricios aquí es mucho más denso y pronto nos acompañará el ruido ininterrumpido de las aguas bravas del río Segura. Al otro lado del valle, el Calar del Pino y el Puntal de la Misa delimitan el horizonte.
Ya muy cerca del río, pasamos junto a pequeños huertos, en su gran mayoría abandonados, que muestran lo que debió ser la economía de subsistencia de la zona en tiempos pasados. Cruzaremos sobre el arroyo de Agua del Buitre, que mantiene su cauce todo el año, y a escasos metros desembocamos en una pista forestal estrecha que sustituye de nuevo al camino de herradura. Llaman la atención el gran colorido y cantidad de nogales que hay en este último tramo, salpicando el paisaje con su frondosidad y, en otoño, con su colorido.
En la aldea de La Toba el caminante encontrará un merecido descanso para esta larga etapa. Podrá disfrutar de unas extraordinarias vistas sobre el Valle del Segura, de la abundancia de manantiales –especialmente el conocido como El Nacimiento– y su tranquilo y encantador ambiente rural. Desde esta aldea, además, parte la derivación 7 del sendero que discurre cerca del hermoso embalse de Las Anchuricas y otro sendero bien señalizado, el PR-A 100, que lleva a la preciosa aldea de Miller. En La Toba existe alojamiento, siendo recomendable reservar con antelación porque la oferta es reducida.