Arte y cultura
El pasado que te seduce en el presente
La provincia de Jaén te ofrece un viaje al pasado para conocer distintas culturas que han habitado en esta tierra. El patrimonio de la provincia lo forman yacimientos arqueológicos de época prehistórica, un legado ibérico excepcional y único en el mundo, la mayor concentración de castillos de Europa y dos ciudades renacentistas declaradas Patrimonio de la Humanidad, entre otros tesoros.
Explora la herencia de otras culturas que habitaron Jaén gracias a un patrimonio cultural sorprendente. Conoce las señas de identidad propias pertenecientes a la herencia de los pueblos que habitaron esta tierra como los íberos, romanos, musulmanes, judíos o cristianos. Todos ellos dejaron en la provincia de Jaén un incalculable tesoro patrimonial repleto de historia, arqueología, leyendas y costumbres.
En la provincia de Jaén encontrarás seis conjuntos de pinturas rupestres catalogadas como Patrimonio de la Humanidad, un impresionante potencial arqueológico y museístico de época prehistórica, ibérica, romana e islámica, toda una variada muestra de fortificaciones y vestigios medievales cuyos principales referentes configuran La Ruta de Los Castillos y las Batallas, la de los Nazaríes o la del Califato.
Tampoco puedes perderte el impresionante patrimonio monumental de carácter civil y religioso heredado de la época renacentista, cuyo máximo exponente son las ciudades de Úbeda y Baeza declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Además, la provincia de Jaén es cuna de la cultura ibérica gracias a sus imponentes ciudades fortificadas, santuarios, necrópolis y vestigios de batallas que cambiaron el rumbo de la historia.
IMPRESCINDIBLES
Artesanía de Jaén
Artesanía de Jaén se estructura de manera orientativa para el visitante en distintos itinerarios artesanos.
Viaje al tiempo de los íberos
Una experiencia que te transporta al origen de una civilización milenaria entre cerros y ciudades fortificadas.
Castillos y Batallas del Reino de Jaén
Entre olivares y horizontes abiertos, las fortalezas asoman como huellas de un tiempo en el que estas tierras fueron frontera.
Renacimiento del Sur
Siente cómo el Renacimiento no está en un museo sino en la calle: la luz dorada descubre relieves y fachadas que parecen contar la misma historia que escuchas al andar.
Úbeda y Baeza, Ciudades Patrimonio de la Humanidad
Las ciudades jiennenses de Úbeda y Baeza conservan un encanto que hace que el tiempo se detenga en sus fachadas empedradas. Declaradas Patrimonio por la UNESCO en 2003, son el máximo exponente del Renacimiento español.
Separadas por apenas nueve kilómetros, el origen de ambas ciudades se remonta a la etapa andalusí. Úbeda representa la arquitectura privada y el poder civil, y Baeza la arquitectura pública y el poder religioso. Sus trazados urbanísticos e imponentes edificios convierten a estas dos ciudades en un patrimonio de valor incalculable que no encontrarás en otra parte del mundo.
Pasear por estas dos ciudades significa descubrir uno de los conjuntos renacentistas mejor conservados de Europa. La singularidad de Úbeda y Baeza tiene mucho que agradecerle a Andrés de Vandelvira, uno de los grandes arquitectos del Renacimiento español y principal artífice de la Catedral de Jaén.
Jaén, Capital del Paraíso
La Capital Mundial del Aceite de Oliva ofrece un patrimonio cultural envidiable en el que el presente se moldea alrededor del pasado. Descubre calles en las que sigue latente el legado de pueblos con siglos de antigüedad como musulmanes, judíos y cristianos.
Modernidad y tradición se unen para regalarte auténticas maravillas como la Catedral de Jaén, máximo exponente de la corriente renacentista española. Pasea por las salas de los baños árabes más grandes de España y mejor conservados de Europa. Descubre tesoros arqueológicos y artísticos en el Museo Provincial de Jaén y en el Museo Íbero. Otea el horizonte desde lo más alto de la capital, donde el Castillo de Santa Catalina es testigo del mejor de los atardeceres que puede verse desde la ciudad.
Además de siglos de historia reunidos en un solo lugar, Jaén ofrece una experiencia gastronómica inolvidable. Comprueba a qué sabe Jaén en los cuatro restaurantes con Estrella Michelin del centro. Pasea por calles con un encanto único llenas bares en los que puedes degustar tapas o una tostada con el mejor aceite de oliva de España y déjate seducirte por la simpatía y cercanía de nuestras gentes.
Patrimonio minero
Los antiguos pozos o las chimeneas de minas son un paisaje habitual para los habitantes de la provincia de Jaén, pero en realidad se trata de algo extraordinario y fuera de lo común. La provincia de Jaén tuvo un fuerte pasado minero cuyo eco aún resuena entre sus montañas. En sus paisajes puedes encontrar antiguas estaciones de ferrocarril, caminos mineros, casas de ingenieros, cabrias y fundiciones que siguen en pie en ocho municipios. Linares, La Carolina, Bailén, Baños de la Encina, Vilches, Guarromán, Santa Elena y Carboneros formaban el Distrito Minero de Linares-La Carolina.
Los registros de actividad minera en esta zona se remontan a lo largo de 4000 años, según sugieren varias investigaciones arqueológicas. La actividad alcanzó su mayor desarrollo y dinamismo a partir de los años sesenta del XIX y comienzos del XX. Su importancia fue tal que en 1869 la producción de plomo superó a la de toda Inglaterra, un hito histórico que consolidó a la provincia como uno de los epicentros de la Revolución Industrial a nivel global. Tras esta época expansiva, comienza a descender en los años 1930 y la última mina cierra en Linares en 1991 por falta de rentabilidad.
Desde entonces asociaciones locales y ayuntamientos han comenzado la promoción de este interesante patrimonio. En toda la comarca minera se pueden encontrar restos de arqueología industrial de elevado interés. La prensa británica y la conferencia presentada por José María Pérez Moreno calificaron este distrito como el secreto mejor guardado de Europa. En toda la comarca minera se pueden encontrar restos de arqueología industrial de elevado interés, algunos ejemplos únicos en el mundo.
Este conjunto disperso de edificios, estaciones de ferrocarril, casas de máquinas, chimeneas, cabrias y caminos, explican la historia de una de las zonas del Sur de Europa en las que se desarrolló la Revolución Industrial. Algunos ejemplos son la Fundición de San Luis de Linares y los pozos de San Andrés y Eugenio de la mina de San Pascual en Guarromán. En La Carolina aún se conserva el complejo de La Española, donde estaban las casas de los mineros.