Inicio señalizado como “Zona de Vuelo Libre El Puntal” en la parte alta de Siles, junto a la Residencia de la Tercera Edad.
Breve descripción
Por esta pista, generalmente en buen estado, se accede al Puntal, un promontorio a algo más de 1.500 m de altitud sobre Siles. Allí hay una caseta de vigilancia de incendios y un despegue para vuelo libre, desde donde se dominan grandes vistas panorámicas. Por el camino podremos asomarnos a dos miradores y realizar algunas caminatas a algunos de los parajes más bellos de la zona norte del Parque Natural. La ruta discurre entre pinares de pino carrasco, negral y laricio.
A algo menos de 2 km del inicio se llega al Portichuelo, donde está el primer mirador y flechas de dos senderos señalizados. En el km 5,8 encontramos la indicación al mirador de La Rayuela, con extraordinarias vistas. Está a 5 minutos andando de la pista.
Volviendo a la ruta principal, en el km 10,8 encontraremos una nueva indicación a la derecha hacia El Puntal. Se trata de una pista que suele
Dar un paseo por la pista que sale hacia la derecha unos metros antes de la senda del mirador de La Rayuela. Es un camino ancho y muy panorámico que no tiene pérdida. Termina, al cabo de 6,5 km, en la Residencia de Tiempo Libre de Siles.
Caminar 3 km hasta La Laguna de Siles, una de las pocas que hay en el Parque Natural. Aunque pueda estar seca, el paraje es bellísimo, pues se trata de una amplia pradera rodeada de espesos encinares, cerca del Calar del Mundo. El camino, que no está señalizado, parte hacia la izquierda en una cerrada curva a la derecha que hay en el km 8,2. Solo hay que seguirlo sin tomar ningún desvío.
En lugar de subir al Puntal, dejar el coche en el cruce del km 10,8 encontramos la indicación al mirador de La Rayuela, con extraordinarias vistas. Y continuar andando por la pista principal, que a partir de ese punto tiene peor firme. Te sorprenderá, en los primeros kilómetros, un impresionante bosque de encinas salpicado de abundantes arces y quejigos. Más allá el paisaje se abre en vastas panorámicas hasta el paraje de Pozo Romero, en los confines del Calar del Mundo.
Esta ruta une el Área Recreativa de la Dehesa del Oso con la cumbre del Cambrón, una mole pétrea cuyas paredes se levantan casi verticales sobre un mar de pinos. En la Dehesa del Oso disponemos de una fuente con abundante caudal, mesas de piedra, pequeñas praderas y hermosos nogales.
El camino asciende suavemente por una estrecha pista forestal, en medio de un cerrado bosque de pino negral con abundantes encinas y algunos quejigos, desde el que se disfruta de vistas que van del valle del Onsares al Calar del Mundo, valle de la cabecera del Guadalimar y sierra de Alcaraz, en Albacete. Al final trepa por una senda de pastores que se abre paso entre las rocas, para alcanzar la impresionante plataforma de piedra del calar, típico paisaje cárstico de lapiaz con algunas colinas, en el que solo se atreven a crecer escasos pinos negrales aislados.
Desde la caseta de vigilancia de incendios se divisa una soberbia panorámica que abarca desde las llanuras manchegas de Ciudad Real y Albacete hasta Sierra Nevada. Cruzando al otro extremo del calar hay otra caseta perteneciente a Castilla-La Mancha. En la zona abundan el avión roquero y la chova piquirroja, y podemos contemplar el vuelo del buitre leonado y del halcón peregrino. También pueden verse rebaños de muflones.
En el Collado de Las Lagunillas, de frente seguiríamos hacia la aldea de El Bellotar, en la provincia de Albacete. En vez de ello, giramos por la pista que sale a la derecha. Desde aquí, la pista sigue sin pérdida posible hasta que finaliza al pie del calar, que habrá que subir por una vereda.
Al finalizar la pista, tomamos una senda de pastores a la izquierda que sube en zig-zag. Según nos adentramos en la plataforma del calar, la senda pierde algo de definición. Debemos seguir las marcas que encontraremos en hitos de piedra, pinos y soportes de las placas que marcan los límites del Parque Natural.
Finalmente llegamos a la caseta de los fogueros de Jaén (vigilantes de incendios). Es muy recomendable cruzar el calar hasta la caseta que hay en su parte oriental, perteneciente a Castilla-La Mancha, adonde tardaremos unos 15’ en llegar.
Breve descripción
Esta ruta une el Área Recreativa de la Dehesa del Oso con la cumbre del Cambrón, una mole pétrea cuyas paredes se levantan casi verticales sobre un mar de pinos. En la Dehesa del Oso disponemos de una fuente con abundante caudal, mesas de piedra, pequeñas praderas y hermosos nogales. El camino asciende suavemente por una estrecha pista forestal, en medio de un cerrado bosque de pino negral con abundantes encinas y algunos quejigos, desde el que se disfruta de vistas que van del valle del Onsares al Calar del Mundo, valle de la cabecera del Guadalimar y sierra de Alcaraz, en Albacete.
La pista forestal de acceso a la Dehesa del Oso coincide con parte del trazado del PR-A 151 Siles-Villarrodrigo.
Área Recreativa de la Dehesa del Oso. Su acceso Por la carretera A-310, de La Puerta de Segura a Siles, dirección Siles, pasado el km 12 tomamos a la izquierda un carril en buen estado que pasa por la aldea de La Pendolera. Al cabo de 14,8 km, sin apartarnos por ningún desvío, llegamos a la Dehesa del Oso.
Esta ruta permite admirar uno de los enclaves de mayor singularidad botánica de la Península Ibérica y disfrutar de maravillosas panorámicas. En el paraje de Las Acebeas se da un microclima especialmente húmedo y fresco. Gracias a él, bajo el dosel de pino laricio crece un sorprendente avellanar -el más meridional de España- con abundancia de acebos de gran tamaño. Abundan plantas trepadoras como la hiedra y el clemátide, y hay especies muy escasas en Andalucía, como la fresa silvestre y la hepática noble. El conjunto transmite una sensación de frescura y abundancia vegetal propia de los bosques norteños.
Según ascendemos aparecen encinas, arces y robles mezclados con los pinos, y finalmente la vegetación clarea dando paso al piornal y al lastonar. La ruta finaliza en la caseta de vigilancia, aéreo promontorio desde el que se dominan amplísimas vistas. Antes de bajar, se recomienda un paseo por el calar de Navalperal para disfrutar de sus praderías y su típico paisaje kárstico.
La excepcionalidad en el sur de España del bosque de avellanos y acebos, junto con la presencia de numerosas especies vegetales endémicas o en peligro de extinción, han hecho que esta zona sea declarada como Área de Reserva de Las Acebeas-Nava del Espino. Goza, por tanto, del mayor nivel de protección dentro del Parque Natural.
A 600 m del inicio encontramos la Casa Forestal de las Acebeas Se trata de dos hermosas casas, la primera de ellas para uso de los agentes de medio ambiente y la segunda, recientemente restaurada, estuvo antiguamente al servicio de los ingenieros forestales. Hay varios tejos plantados. En este punto la pista forestal se estrecha y gira a la izquierda.
A 2700 m Dejamos la pista forestal y giramos a la izquierda por una senda bien señalizada. (Si lo preferimos, también podemos seguir por la pista, que hace un amplio y suave bucle dando un rodeo por la zona central del calar, para unirse de nuevo con la senda). La senda pasa por una navilla y se dirige hacia unos mojones de piedras.
Y finalmente en el km 3,2 llegamos a la caseta de vigilancia de incendios. Impresionantes panorámicas de territorios de las provincias de Jaén, Ciudad Real, Albacete y Granada. Hacia el norte se divisan las llanuras manchegas, las montañas de la sierra de Alcaraz y el Calar del Mundo. Hacia el oeste, los acantilados de Segura La Vieja, el valle alto del Trujala, Orcera y la torre del homenaje del castillo de Segura de la Sierra. Hacia el Sur vemos el Yelmo y al fondo el Banderillas, la gran mole de La Sagra y la sierra de Cazorla. Y al este contemplamos el Cerrico de Las Mentiras y los cercanos calares de Navalespino y Morillas.
Breve descripción
Esta ruta permite admirar uno de los enclaves de mayor singularidad botánica de la Península Ibérica y disfrutar de maravillosas panorámicas. En el paraje de Las Acebeas se da un microclima especialmente húmedo y fresco. Gracias a él, bajo el dosel de pino laricio crece un sorprendente avellanar -el más meridional de España- con abundancia de acebos de gran tamaño. Abundan plantas trepadoras como la hiedra y el clemátide, y hay especies muy escasas en Andalucía, como la fresa silvestre y la hepática noble. El conjunto transmite una sensación de frescura y abundancia vegetal propia de los bosques norteños.
Época idónea de visita desde octubre a final de abril. Aprovisionarse para 4 horas mínimo.
Todo el recorrido discurre por el borde de una de las áreas de Reserva del Parque, una zona con nivel de protección máxima (Grado A) debido a los valores ecológicos que alberga. Sendero señalizado como PR.
Desde Siles: en el km 12 de la citada carretera encontramos una pista forestal a la derecha, a contramano, con una barrera que impide el paso de vehículos (por la carretera JF-7012, señalizada como “Camino de Las Acebeas”).
Desde Segura de la Sierra: a los 8,4 km de la carretera citada, girar a la izquierda en dirección Siles. La pista forestal está a unos 1,5 km a la izquierda (por la carretera JF-7032 hacia la sierra).
Continuaremos la pista principal en continua en subida. Al pasar la indicación al Mirador de La Rayuela, que es imprescindible visitar, hay una curva muy pronunciada a la izquierda y aparece una pista en ligero descenso al frente, que es la que tomamos. Continuamos en un merecido descenso que nos permitirá recuperar fuerzas, y contemplamos unas inmejorables vistas de Siles y su entorno, el olivar en la zona baja y los bosques de pinares en altitudes medias y altas. Esta zona es muy propicia para la observación de fósiles marinos, de ammonites sobre todo, que vivieron en el mar hace millones de años.
Justo al pasar por una pequeña caseta de canalización de agua que queda a pie de pista, tenemos unas inmejorables vistas del barranco de las Anchuricas y los Calarejos. Finalmente y en un descenso más acusado cruzaremos un arroyo con agua permanente y encontraremos a nuestra izquierda un pequeño edificio que se corresponde con un sondeo de agua que se realizó hace varios años. A partir de aquí hay un cambio profundo en el bosque, ya que nos adentramos en un pinar de esbeltos y altos pinos laricios muy rico en pasto y mucho más fresco que lo que habíamos recorrido al otro lado de la ladera. De nuevo comenzamos a subir.
Tras 2 km. de subida, llegamos a unos cortijos que quedan a nuestra derecha. En el Cortijo Pantorrillas, recomendamos una desviación antes de volver a nuestra ruta: coger la pista que arranca hacia la izquierda, en subida más acusada y a contramano, para seguirla hasta su final en 2 km. aproximadamente. Si vamos atentos a nuestra derecha, en la base de los cortados rocosos que se alzan sobre nosotros encontraremos varios ejemplares milenarios de tejo. Se trata de la tejeda más importante del Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Posteriormente volveremos al Cortijo Pantorrillas, para continuar el recorrido siguiendo la pista. A 700 m. dejamos a la izquierda el gran edificio de la Residencia de Tiempo Libre de Siles, conocida como El Seminario, y finalmente llegamos a carretera asfaltada.
Al llegar a la carretera giramos a la derecha para volver a descender levemente hasta llegar 1 km. más abajo a un cruce en donde deberemos girar a la izquierda para entrar de nuevo en pista y volver a subir. Justo en este punto encontramos una magnífica fuente. Vamos en dirección al Camping de la Fuente de la Canalica, hacia el que deberemos desviarnos siguiendo las indicaciones de entrada, pero antes de pasar por la puerta de acceso, deberemos continuar por una pista que se abre al frente. Esta nos llevará con una subida suave por parajes de gran belleza, como son la Piedra del Agujero y el Cerro Bucentaina, que rodearemos, para dar vista al valle del río Morles, y ya en descenso mucho más acusado y placentero, llegaremos a la Peña del Olivar. Es un paraje singular apto para el baño que cuenta con área recreativa y una colección botánica. Desde allí y por carretera nos dirigimos hacia Siles. Pocos metros después de rebasar el camping Río Los Molinos nos desviaremos hacia nuestra derecha, a falta de 1 km. para llegar a Siles, evitando así más tramo asfaltado y entrando a la localidad por pista de tierra.
Breve descripción
El recorrido circular tiene su inicio en la localidad de Siles. Nos dirigimos por pista forestal hacia el collado del Portichuelo, desde el cual disponemos de unas inmejorables vistas del pueblo y de la Vega de Castrobayona, antesala de las montañas albaceteñas vecinas y que muestra la difícil vida agrícola de los antiguos habitantes de la zona. El Portichuelo es además punto de salida de varios senderos señalizados de pequeño recorrido.
Esta etapa del sendero Bosques del Sur permite gozar de la amplia variedad de paisajes de la baja montaña del parque natural, en la que se alternan los pinares con sotobosque mediterráneo, los olivares y los pequeños pueblos y aldeas.
En el entorno de Siles veremos un bello mosaico de pinares y olivares y nos internaremos en uno de los mejores pinares de pino carrasco del parque natural, en el que se pueden ver y tocar dos gigantescos ejemplares de pino carrasco incluidos en el Inventario de Árboles Singulares de Andalucía.
Podremos acercarnos a los restos del pequeño castillo de Puentehonda, medio ocultos en la espesura del bosque y caminar por un delicioso camino de herradura que parte del área recreativa de Los Estrechos, desde el que se ven los torreones hispanos musulmanes de Santa Catalina y los ondulados olivares del valle del Trujala.
La jornada no podrá acabar mejor, porque la etapa finaliza en Segura de la Sierra, pequeño pueblo declarado Conjunto Histórico-Artístico, en el que se disfruta de su espectacular emplazamiento, de su castillo –de imprescindible visita– y de su arquitectura popular.
Fuertes pendientes y suelos rocosos en cortos tramos de la senda de acceso a Segura de la Sierra.
Área Recreativa Peña del Olivar, Fuente del Noguerón, Área Recreativa de Puente Honda, fuente de la Casa Forestal del Pilarillo, Área Recreativa de los Estrechos, Segura de la Sierra.
En el sendero: Segura de la Sierra
Cerca del sendero: Siles, Benatae y Orcera
Orcera, pueblo muy cercano al recorrido de esta etapa y que se divisa cuando se sube hacia Segura de la Sierra, fue escenario en el siglo XVI de un acontecimiento que aún hoy se considera emblemático en la historia de la Sierra de Segura. Se trata de la elaboración de las Ordenanzas del Común de Segura y su Tierra, firmadas en 1580 por los representantes de los concejos segureños en el convento franciscano de Santa María de la Peña.
Una vez conquistada Granada por los cristianos en 1492, la Sierra de Segura, que durante siglos había sido tierra de frontera y de lucha entre cristianos y musulmanes, vive una etapa de estabilidad, prosperidad y aumento de la población. La mayor parte del territorio lo ocupaban los montes y pastos, siendo la madera de pino la principal riqueza, porque ya entonces las maderas circulaban por los ríos abasteciendo a todo el reino.
Los propios habitantes eran conscientes de que la codicia exterior sobre sus riquezas suponía un peligro para la supervivencia de su economía, por lo que se elaboran en 1580 las Ordenanzas, cuyo objetivo era asegurar que la riqueza generada en la comarca revertía en sus propios habitantes. Las Ordenanzas, basadas en el Fuero de Cuenca, fueron la norma reguladora de la convivencia de los serranos y de las actividades económicas que eran el sustento de la comarca, especialmente la madera y los pastos. También se regulaba la recolección de frutos y semillas, la caza, la pesca y la conservación de caminos, fuentes y cuevas como bienes comunes.
Tuvieron una enorme trascendencia durante dos siglos como instrumento regulador del comercio y de los aprovechamientos de los recursos naturales, creando un marco de racionalidad ecológica adecuado a los criterios, necesidades y conocimientos de la época. Cuando el caminante sacie su sed en alguna fuente, recuerde lo que hace más de cuatro siglos prescribía el artículo 50 de las Ordenanzas:
«Item ordenamos y mandamos que porque las fuentes estén limpias y sus nacimientos para el beber de las gentes y su servicio y aprovechamiento que ninguna persona abreve puercos ni laven en ellas otras suciedades so pena de seiscientos maravedíes (...) y resten limpias (...) dos varas de medir alrededor de las so la dicha pena porque ansí conviene al bien público».
La ruta comienza en el Área Recreativa de la Peña del Olivar, situada a escasos 2 kilómetros de la población de Siles en la carretera de Las Acebeas. Se trata de uno de los equipamientos de uso público mejor dotados del parque que cuenta con mesas, fuente, juegos infantiles, bar, terraza, etc., y en verano incluso con una excepcional zona natural de baño. Es recomendable visitar también su Colección Botánica, en la que se pueden ver muchas de las especies más representativas de la flora del parque natural. El sendero arranca bajo un gran panel con un croquis de carreteras pintado sobre un muro de piedra. Por la pista forestal que sale hacia la derecha, en sus primeros kilómetros contemplaremos un mosaico de terrenos de olivar mezclados con pinares.
Km 1
Fuente del Noguerón
Apenas a 1 kilómetro del inicio encontramos a nuestra izquierda la Fuente del Noguerón. El terreno calizo filtra de manera lenta y continua el agua que cae durante los meses húmedos como si se tratara de una gran esponja rocosa, dándole salida a través de fuentes como esta cuando el agua se encuentra con una capa de terreno impermeable.
A pocos metros de la fuente dejamos a nuestra izquierda el sendero PR-A 175 Circular de la Peña del Olivar y la etapa 21 del propio sendero Bosques del Sur, que nos llevaría hasta el refugio de la Era del Fustal. Nosotros continuaremos por la pista al frente, inmersos en uno de los mejores pinares de carrasco del parque natural, bajo el cual crece un cerrado sotobosque con encinas, madroños y durillos (Viburnum tinus).
Km 2,4
Bifurcación
Llegamos a una bifurcación de pistas y debemos de ir por la de la derecha que va en suave descenso hacia el valle del río Morles. El bosque cada vez es más auténtico y prueba de ello es que a 2 kilómetros de la citada bifurcación vamos a encontrar a nuestra derecha, a pie de pista, dos gigantescos y venerables ejemplares de pino carrasco. Ambos están incluidos en el Inventario de Árboles Singulares de Andalucía con los nombres de Pino de los Barrancos de Puentehonda y Pino del Cerro Bucentaina respectivamente. Este último tiene 32 metros de altura y 4,5 metros de diámetro en su base.
Un poco más adelante dejamos a nuestra izquierda una pequeña senda, no muy bien conservada, que se corresponde con el PR-A 79, en dirección a las ruinas del Castillo de Puente Honda. No obstante, si no queremos desviarnos, lo podremos contemplar un poco más adelante, a nuestra izquierda y en la parte alta entre los pinares. Se trata de un pequeño puesto de atalaya medieval en la ladera del Cerro Bucentaina, compuesto por dos torres construidas sobre dos rocas gemelas y unidas por un muro.
Km 5,1
Cruce de Puentehonda
Llegamos a un cruce con una pista forestal bastante más ancha que la que hemos transitado. Hacia la izquierda conduce a la encantadora aldea de La Hueta, pero nuestra ruta gira hacia la derecha para transitar por esta pista apenas 200 metros y girar de nuevo hacia la izquierda por otra pista, llegando enseguida a la aldea de Puentehonda, que ya habremos observado cuando bajábamos hacia el valle y que está al otro lado del pequeño río Morles. Junto a la aldea hay una agradable área recreativa dotada de fuente. En esta zona el paisaje ya ha sido más transformado por el ser humano y existen pequeñas parcelas de olivar que se mezclan en algunos casos con nogales, frutales y pequeños huertos.
Nuestra ruta continúa por una pista forestal que está un poco antes de llegar al área recreativa. Es más estrecha y empinada que la anterior, y nos vuelve a adentrar en el bosque de pinar. El bosque de pino carrasco da paso al de pino negral, más adaptado a estas altitudes, salpicado con algunas encinas y robles (quejigos). A nuestra izquierda, en lo alto, se contempla el Calar de Navalperal y a nuestra derecha, encaramada sobre la roca, la caseta de vigilancia de Peñalta.
Km 9,5
Puerto de Siles
La subida culmina en el Puerto de Siles, muy próximo a los 1100 metros de altitud. En este punto podremos desviarno de nuestra ruta para recorrer el PR-A 180, que también forma parte del sendero Bosques del Sur y que nos llevará a Peñalta, cumbre de 1400 metros que es un espléndido mirador natural sobre los Valles del Guadalimar y del Trujala. La subida a Peñalta es la derivación 1 de este GR. Más información en la página 281.
Continuando hacia Segura de la Sierra desde el Puerto de Siles, comenzamos un descenso por senda hacia la casa forestal El Pilarillo que encontramos apenas 600 metros más abajo. Hay una fuente, justo donde se sitúan las casas, al pie de la carretera. A nuestra izquierda y en paralelo discurre una pista forestal asfaltada que más tarde cruzaremos. Después, nuestra senda cruza una ancha pista de tierra, atajando para finalmente volver a ella.
Km 12
Área Recreativa de los Estrechos
Llegamos al Área Recreativa de Los Estrechos que nos encontraremos a nuestra izquierda. Cuenta con un techado de madera con mesas para comer, además de una magnífica fuente y sombras. Si continuáramos por la pista que traemos llegaríamos muy pronto a la gran piscina municipal de Amurjo, a 1,2 kilómetros, de excepcionales dimensiones y rodeada de pinares y roquedos. Después de otros 0,8 kilómetros alcanzaríamos Orcera entrando por su encantador casco viejo.
Para continuar nuestra etapa desde Los Estrechos tomamos un delicioso camino de herradura. Caminando bajo los pinos carrascos, con muy poco desnivel, iremos viendo el monte Peñalta, hasta que la perspectiva se abre hacia Orcera, los torreones hispano-musulmanes de Santa Catalina y los ondulados olivares del valle del Trujala.
Más adelante, tras pasar por un olivar, ganamos altura por el camino tradicional que durante siglos fue transitado por las gentes que circulaban entre los pueblos de Orcera y Segura de la Sierra, y que es muy panorámico en algunos tramos. Aparece ante nuestra vista la inconfundible mole de El Yelmo, la montaña más emblemática de esta zona del parque natural, y más al sur, la línea de cumbres de la Sierra de Las Villas.
Km 19,6
Segura de la Sierra
La etapa finaliza en Segura de la Sierra, un pequeño pueblo declarado Conjunto Histórico-Artístico, cuya vista ya enamora desde que empezamos a divisarlo desde el sendero Bosques del Sur, con sus casitas blancas ciñéndose al perfil del monte coronado por un castillo de origen musulmán, que alberga el Espacio Temático del Territorio de Frontera. Pasear sin prisa por sus calles estrechas, descubrir los detalles y rincones de su arquitectura popular y extasiarse con las panorámicas que se abren en todas las direcciones es una de las experiencias más gratificantes que depara el sendero Bosques del Sur. Visitar el pueblo llegando en vehículo es agradable para todo el mundo, pero llegar a él caminando nos permitirá sentir con más autenticidad su esencia, ya que el origen histórico de su emplazamiento fue defensivo, y por tanto la altitud y la dificultad de acceso constituyen el sentido original de Segura de la Sierra.
En esta misma población, cerca del acceso al castillo y a la carretera de salida hacia Siles-Pontones (Ctra. de La Cumbre), el GR te ofrece una alternativa al trazado principal: la variante GR 247.1 (más información en la página 231), que en dos jornadas conecta directamente con las etapas 19 y 20, pudiendo cerrar un circuito completo con las etapas del norte del GR 247.