Palacio Diputación Provincial de Jaén
Lunes a viernes: 09:00-15:00 / Fines de semana y festivos: 10:00-14:00
Lunes a viernes: 09:00-15:00 / Fines de semana y festivos: 10:00-14:00
La pista discurre por la cara noroeste del monte Bucentaina. Cuando llevemos unos 20 minutos andando llegaremos a la fuente del Noguerón, de la que mana abundante agua. En este lugar, el sendero PR-A 175 se aparta por una senda a la izquierda. Nosotros seguimos de frente por el camino principal.
Al principio iremos divisando los montes y olivares del entorno de Siles, para después internarnos en el bosque. Se trata de uno de los mejores pinares de pino carrasco el Parque Natural. Justo cuando aparece ante nuestra vista la aldea de Puentehonda, vemos a la izquierda, en el mismo camino, dos gigantescos y venerables ejemplares de pino carrasco, que están incluidos en el Inventario de Árboles Singulares de Andalucía con los nombres de Pino de los Barrancos de Puentehonda y Pino del Cerro Bucentaina y respectivamente. Este último tiene 32 m de altura y 4,5 m de diámetro en su base.
También encontraremos en nuestro camino una indicación para subir por una estrecha y empinada senda a los restos del castillo de Puentehonda, cuyas ruinas, correspondientes a dos torres, están medio ocultas en la espesura del bosque.
La aldea de Puentehonda, a los pies del Peñalta, tiene una pequeña área recreativa con fuente en la que merece la pena descansar. El camino de ida y vuelta, haciéndolo tranquilamente, nos llevará unas cuatro horas.
Esta ruta, de algo menos de 5 km, discurre por una estrecha pista forestal que recomendamos recorrer a pie. Su principal atractivo es el bosque de pino carrasco que atraviesa, bajo el cual crece un cerrado sotobosque de encinas, madroños y durillos. El primer kilómetro es bastante empinado, pero el resto apenas tiene desnivel. Para llegar a la aldea de Puentehonda basta con seguir la pista, sin coger ningún desvío, hasta que desemboca en otra de mayor anchura. Al otro lado de esta última está la aldea.
El Guadalquivir labró este cañón estrecho y profundo dejando algunos arroyos –como el de Linarejos- colgados en las alturas. Cuando este arroyo se asoma a la garganta forma la espectacular Cascada de Linarejos, que tras pararse en algunas pozas se une al Guadalquivir para descender hasta el valle.
El sendero mide 1,6 km y en su recorrido circular rodea el “Peñón del Lanchón” para regresar a la carretera en un agradable paseo de unos 45 minutos.
En la parte final del camino –justo antes de volver al asfalto- se llega a un bosque de pino resinero o negral (Pinus pinaster) que fue aprovechado para obtener la resina con la que antiguamente se elaboraba el aguarrás. En estos árboles verás los surcos que los resineros abrían para permitir la salida de esta savia.
Te sugerimos:
El paraje conocido como Cerrada del Utrero-Linarejos es una asombrosa obra natural esculpida por el Guadalquivir en la roca caliza que lo rodea. El sendero se recorre a pie, y te permitirá apreciar las afiladas rocas y oquedades creadas por el agua a lo largo de cientos de miles de años. Es un encantador paseo donde el labiérnago, la cornicabra, y el sauce te acompañan hasta uno de los lugares más fotografiados del Parque: la “cola de caballo” o Cascada de Linarejos.
Nos desviamos del camino, para poder ver, aguas arriba, un espectacular salto de agua, con una gran poza en su base, cuyas aguas lucen un verde esmeralda por el reflejo de la exuberante vegetación que la rodea. Retomamos nuestro camino, para llegar a un pequeño collado, con una silueta muy particular. Es el Paso del Aguardentero, lugar de impresionantes vistas hacia la campiña.
El sendero está acondicionado y baja, con un trazado serpenteante, por una ladera escarpada y rocosa. A nuestra izquierda encontramos una llamativa oquedad, -un cenajo- donde antiguamente los pastores guardaban su ganado. Más abajo llegamos hasta un pequeño mirador, donde se bifurca el sendero. Nosotros seguimos por el de la derecha, hasta llegar de nuevo al cauce para contemplar la majestuosa cascada de la Osera, quizás uno de los saltos de agua más altos y bellos de Andalucía.
Continuamos por el sendero marcado, por el angosto y escarpado barranco, disfrutando de las múltiples pozas del cauce, hasta una pasarela que cruza el río y remonta de nuevo el sendero hasta el mirador de la Osera. Si en este punto continuamos por el camino que va paralelo al cauce, llegaremos a la explanada de La Osera, lugar, donde se dejan los vehículos cuando se accede desde Mogón.
Por estos parajes maravillosos es muy fácil el poder observar el vuelo del buitre leonado. Está presente también el águila real y, si nos fijamos bien, hasta podremos ver la escasa águila perdicera.
Te sugerimos:
La opción más recomendable es la de hacer el sendero en sentido descendente. Desde el embalse de Aguascebas, el recorrido a pie es de 4.5 km, desde el km 18,8 de la carretera JH-7155 (Transversal de las Villas). En este punto, a nuestra izquierda están las casas del embalse y, justo a su espalda, podemos observar una antigua cantera, lugar de donde parte el sendero.
Este sendero te permitirá descubrir uno de los entornos de mayor encanto de la sierra de Las Villas. Discurre a lo largo del cauce natural del río Aguascebas Chico, en el que descubriremos insólitos e inesperados rincones. Siguiendo por él, a nuestra derecha, encontramos terrenos abancalados de antiguos cultivos y un pequeño cortijo medio derruido. Este paraje es conocido como “Las Ramblillas”. En el hondo del valle se ve el río Aguascebas Chico.
Una vez superada la rampa asfaltada, el tramo más penoso del camino, llegamos a un excelente mirador que nos permite disfrutar de unas buenas vistas del embalse y del Barranco Valentín. Un poco más adelante la pista discurre paralela al río. Cuando esta vadea el cauce, sin cruzar, seguimos por la orilla atentos a los rincones llenos de encanto que nos encontraremos. Más tarde nos veremos obligados a dejar la orilla para acceder a un carril. Continuamos aguas arriba, hasta llegar a la Cascada del Dique, muy fácil de distinguir porque en su corona tiene unos muros de piedra. Un poco más abajo, oculta entre el matorral, se esconde un hermoso salto de agua que no debemos perdernos.
Superando la Cascada del Dique, parte una senda que, al principio, cruza dos veces el cauce y que nos lleva a la cabecera del río. Abandonando durante un buen trecho el fondo del barranco, y luego regresando a él, cuando el camino termina en una pista forestal, llegamos a la parte baja de la Cerrada de Navas, donde el Guazalamanco ofrece una de sus más bellas estampas.
Sin embargo para llegar a este punto desde arriba y hacer el recorrido del arroyo hacia abajo, se puede hacer una interesante ruta desde el Aula de Naturaleza y Jardín Botánico de El Hornico: Ruta de Guazalamanco por los Prados de Arredondo. Este itinerario circular está señalizado y tiene 13,2 de longitud (circular). Si se dispone de dos vehículos y dejando uno en la Cuesta del Cemento, reducimos la ruta a 8,8 km y, además, evitamos la parte más llana y monótona del recorrido, la Dehesa del Rincón.
El acceso más directo al río Guazalamanco es por la Dehesa del Rincón. Desde Pozo Alcón hay que tomar la A-326, subiendo por la Avenida de la Bolera, dirección a Castril. Pasando el camping de la Bolera y el Km. 7, tomamos un desvío que sale a nuestra izquierda y que bordea la Casa Forestal de la Bolera (indica hacia el Hornico). Por una carretera sin asfaltar, siguiendo siempre por la vía principal, a 6,7 km de su inicio sale una bifurcación a la izquierda, en cuesta, que está asfaltada (Cuesta del Cemento). Aunque con un todoterreno podemos llegar a la Pasada de Guazalamanco, por una pista forestal paralela al cauce, la opción más recomendable es la de dejar el vehículo al pie de la cuesta y realizar un pequeño paseo hasta la Cascada del Dique (ida y vuelta 2,5 km), y disfrutar de los múltiples rincones que nos ofrece este bello y salvaje riachuelo de montaña.
Guazalamanco es un cauce de montaña de aguas permanentes y turbulentas, cargadas de oxígeno y gélido cristal. Cada uno de sus rincones nos invita a recrear nuestros sentidos, a permanecer quietos, en silencio, como si quisiéramos fundirnos con la naturaleza y volver a nuestros orígenes. Si se olvida la cámara fotográfica en el coche, cuando descubras el arroyo volverás sobre tus pasos para reiniciar el camino, ahora con la máquina preparada.
Porque hasta que no estás junto a él no eres consciente de sus proporciones. Abrazarlo y rodearlo resulta imposible si no se unen 4 o 5 personas, ya que su perímetro alcanza los 5,40 metros. Por sus dimensiones es parte del Proyecto “Árboles: Leyendas vivas”, un hermoso trabajo de catalogación de árboles singulares de la Península Ibérica.
Este maravilloso pino laricio ha sobrevivido a la intensa actividad forestal que se desarrolló en estas tierras durante varios siglos. Muchos de sus compañeros, que ya no están, formaron parte de los barcos que se construyeron para la Marina española entre los siglos XVI y XVIII. Eran los tiempos en los que la sierra de Segura fue Provincia Marítima. Pero el Galapán sigue con nosotros para mostrarte su esplendor.
Te sugerimos…
Desde Santiago de la Espada hay que seguir la carretera A-317 en dirección a La Matea, y atravesando esta localidad continuar hasta la aldea de Don Domingo. Una vez allí hay que coger una pista forestal en perfecto estado, señalizada para senderismo como GR 144. Esta pista se dirige hacia Rambla Seca y los Campos de Hernán Perea. Al pasar un puente encontrarás un primer cruce donde, a la derecha, está indicada la ruta hasta el Pino Galapán. A 2,6 km de este cruce lo encontrarás en el margen derecho del camino.
Tienes ante ti un magnífico ejemplar de pino laricio, que aquí es llamado pino salgareño (Pinus nigra salzmanii), un tesoro viviente de este territorio que con sus más de 400 años de edad y 39 m de altura está catalogado como uno de los gigantes de los bosques españoles. Es el árbol más emblemático de la sierra de Segura, y aunque al contemplarlo desde la pista forestal no te parezca gran cosa, hay que descender por el sendero y llegar a su base para entender qué tiene de especial.
Desde la carretera encontrarás un camino que baja hasta la presa del embalse, donde la visión es todavía más espectacular, con el impresionante Pico Morrión sobresaliendo al fondo.
Esta zona del Parque representa mejor que ninguna el mundo de las aldeas de montaña: paisaje, cultura, gastronomía, olores, colores, formas de vida que cuando venimos de la ciudad nos parecen irreales; como si no fuera posible vivir integrado en la naturaleza, viviendo de los recursos que nos proporciona pero sin dañarla.
Alrededor del embalse existen aldeas detenidas en el tiempo que te ofrecen cada una de ellas manjares diferentes: el pan y las tortas de Tobos hechos en un horno de leña histórico, o el magnífico aguardiente de Vites con el que elaborar deliciosos licores artesanales como el pacharán o la mistela.
Te sugerimos…
Este embalse se encuentra a mitad de camino entre la localidad de Santiago de la Espada y la aldea de las Juntas de Miller, en la carretera local JF-7038, a la altura de la aldea del Morrión.
Las laderas cubiertas de vegetación y los paredones de piedra se reflejan en las aguas verdes azuladas de este diminuto embalse, que parece más un lago natural de alta montaña que una construcción del ser humano. En él retiene sus aguas por un instante el río Zumeta creando un lugar apacible y sereno, ideal para disfrutar de un momento de tranquilidad.
Sus principales atractivos son los grandes bosques de pino laricio, la cabecera del valle del río Madera y algunas pequeñas aldeas.
A continuación te indicamos cómo hacer la ruta y te sugerimos algunas posibilidades:
Km 2,8. A la derecha parte la carretera a la pequeña y escondida aldea de Moralejos, a la que se llega en pocos minutos. Te aconsejamos que la visites, porque tiene un entorno muy armónico y está bien conservada.
Km 6. Los Royos. Desde esta minúscula aldea se contemplan unas preciosas vistas de la cabecera del valle del Trujala. Km 8,3. Cruce importante con numerosas indicaciones. Nosotros giramos a la derecha, en dirección Río Madera, sobre la carretera JF-7016. A la izquierda iríamos a Las Acebeas y Siles. Aquí se da un cambio notorio de ambiente vegetal, ya que hemos entrado en la zona del pinar de pino laricio.
Km 8,7. A la izquierda arranca una pista forestal que da acceso a Navalespino, el Collado de Góntar y la aldea abandonada de Prado de Juan Ruiz, entre otros parajes de gran calidad paisajística.
Km 9,5. Fuente y casa forestal de Navalcaballo. El pinar adquiere todo su esplendor. Trescientos metros más allá, parte a la derecha la larga pista forestal de Navalcaballo a El Robledo, por la que te recomendamos pasear.
Km 10,1. En este cruce, nuestra ruta sigue a la izquierda, en dirección Río Madera, por la carretera JF-7038. A partir de aquí vamos bajando y veremos grandes ejemplares de quejigos y algunos melojos. Km 12,3. Arranca una pista forestal a la izquierda, a contramano. Da acceso, sin coger ningún desvío, a las lejanas aldeas de La Tobilla y Prado Espinosillo.
Km 13,5. Zona de Acampada Controlada de Los Negros. Dispone de fuente y mesas, y es accesible para personas de movilidad reducida. Un lugar excelente para descansar bajo grandes pinos laricios. A partir de aquí, durante los 4,3 km que nos separan de la aldea de Arroyo Canales, recomendamos pasear tranquilamente junto a huertas y pequeños cortijos, siempre cerca del río Madera y en medio de uno de los mejores bosques de pino laricio de España.
Km 17,8. Aldea de Arroyo Canales, a la que a veces se le da el nombre de aldea de Río Madera, y que es un punto estratégico en toda la zona. En este cruce, muy señalizado, nosotros giramos a la derecha por la carretera JF-7039. A partir de aquí la ruta asciende y el bosque es menos frondoso, pero se ganan espléndidas vistas. Encontraremos varias pistas forestales señalizadas hacia El Jaral, La Huelga de la Vigas y el Collado de Los Asperones. Todas ellas se internan por magníficos parajes.
Km 22,4. Cruce muy señalizado en el que nosotros giramos a la derecha, por la carretera JF-7016. Doscientos metros más adelante ignoramos el cruce a la izquierda hacia Hornos de Segura y seguimos de frente. A partir de aquí la ruta llanea y el entorno vuelve a hacerse más frondoso.
Km 23,7. Llegamos al paraje de El Campillo, donde hay una antigua casa forestal. A la izquierda, parte la pista forestal asfaltada que sube hasta El Yelmo. Tanto por el camino como en la cumbre, las vistas son extraordinarias.
Km 32,5. Encontramos de nuevo el cruce por el que bajamos a Río Madera. A partir de aquí, regresamos a Segura de la Sierra por la misma ruta que trajimos.
DATOS PRÁCTICOS
La ruta tiene 42 km, y se inicia y termina en Segura de la Sierra. El inicio desde el que contamos los kilómetros está en la salida de Segura de la Sierra por la carretera JV-7032, exactamente en el punto donde sale a la derecha el camino al castillo.
Esta ruta, que parte del pequeño y bellísimo pueblo de Segura de la Sierra, conduce por pequeñas carreteras de montaña hasta el valle de Río Madera, asciende hasta las inmediaciones del Yelmo y vuelve al punto de partida.
La morfología del terreno también nos habla de los miles de años en los que el agua ha sido la mano artesana que ha construido el paisaje. A medida que descendemos por este camino, los encinares y pinares dejan paso a frondosos bosques de ribera.
Entre las opciones que te proponemos:
Km 0. Santiago de la Espada. Situado a 1350 m de altitud, su principal actividad económica es la ganadería extensiva. Cuenta con la Iglesia parroquial de Santiago Apóstol (siglo XVI), edificada sobre una anterior ermita dedicada al mismo santo y que posee un precioso retablo mayor de estilo barroco. En la plaza del Ayuntamiento encontramos una antigua posada del siglo XVI con una vistosa balconada de madera.
Km 10. Mirador del Salto de la Novia o del Zumeta; a 10 km de Santiago encontramos a mano derecha este mirador desde el que vemos el límite del Parque y de la provincia de Jaén. Cuidado con los sombreros, pueden volar muy lejos.
Km 12. Aldea de Tobos. Parada obligatoria para comprar buen pan y tortas deliciosas. Junto a la carretera existe un sencillo lavadero por el que circula el arroyo Tobos, de aguas frescas y limpias.
Km 13. Aldea de Vites. Para llegar a la aldea de Vites hay que desviarse a la izquierda y conducir 2 km. En esta aldea se crían unas uvas blancas magníficas, grandes y dulces, de las que se destila un poderoso aguardiente. Preguntar a los vecinos del lugar.
Prado Moro. Al final de la aldea de Vites sale una carretera a la izquierda que asciende hasta Prado Moro. Aquí resiste al tiempo una encina centenaria que nos aporta una visión de la vegetación que en otros tiempos existió en la zona.
Km 16. Embalse de la Vieja. Un pico prominente llamado el Morrión anuncia el comienzo del embalse de la Vieja. Pasada la aldea del Morrión baja un carril –no señalizado- a mano izquierda hacia el embalse.
Km 18. El Vadico. A dos km del embalse hay unas casas en el margen derecho de la carretera con un muro delante. Justo enfrente encontramos un camino que sube hasta el Vadico. Es un agradable paseo, por un auténtico vergel, que merece ser hecho a pie. En el camino hay fuentes donde poder refrescarse y recoger agua.
Km 18,5. Entrada a las aldeas de la Muela, Marchena y Marchenica. La Muela está a 5,4 km de este punto. En sus inmediaciones se encuentra Hoya Somera, un importante yacimiento arqueológico de la edad de bronce. Más adelante están Marchena y Marchenica. En sus alrededores se han encontrado restos romanos y una necrópolis árabe.
Km 22. Juntas de Miller. En este punto se unen el río Zumeta que ha venido con nosotros todo el camino y el Segura. Un túnel de piedra natural anuncia la llegada a este lugar de encuentro.
Aldea de Miller. Desde Las Juntas sale otra carretera que llega a esta histórica aldea con más de 20 nacimientos de agua. Es un punto de partida para varias rutas que nos llevarán a conocer hermosos parajes de la Sierra de Segura. Al pasar el túnel de piedra hay que seguir la indicación “Central y Miller”.
DATOS PRÁCTICOS
Distancia: De Santiago a las Juntas de Miller hay 22 km de ida, por una carretera de montaña. La ruta se alarga si entramos a las aldeas y puntos recomendados.
Inicio: Localidad de Santiago de la Espada a la que se llega por la A-317. La ruta se desarrolla por la carretera JF-7038
El valle del Zumeta, por el que discurre esta ruta, es un auténtico viaje en el tiempo. Junto al río han existido asentamientos desde el Neolítico hasta nuestros días. Encontraremos yacimientos arqueológicos, pinturas rupestres, pequeños castillos y aldeas que son auténticos museos etnológicos al aire libre. En ellas es fácil aún ver a sus habitantes realizando labores de otros tiempos.
La ruta tiene 45 km. Se inicia en la piscifactoría del Borosa y termina en Hornos de Segura. Se recomienda al menos un día completo. En la ruta hay numerosos alojamientos turísticos.
Km 0 - Piscifactoría y Centro de Interpretación Fluvial Río Borosa. En este Centro conoceremos la importancia del agua y de los ecosistemas fluviales en el Parque Natural, en los que destacan especies emblemáticas como la trucha común y la nutria.
Km 1,7 - Torre del Vinagre. Esta zona es una de las más concurridas del Parque y está situada en un enclave geográficamente privilegiado por su centralidad. Aquí es imprescindible conocer el Centro de Visitantes del Parque, que ha sido recientemente modernizado y cuenta con variados recursos interactivos. Cuenta con una Tienda del Parque Natural, aseos, cafetería, sala de descanso y zona de juego infantil en el exterior. Muy cerca de este Centro está el Jardín Botánico, un agradable lugar que cuenta con una amplia y cuidada selección de plantas del Parque Natural, desde pequeñas herbáceas hasta grandes árboles. Es un lugar perfecto para observarlas y aprender a distinguirlas o, simplemente, para darse un placentero paseo entre exuberante vegetación.
Km 6,5 - Coto Ríos. Esta aldea, a orillas del Guadalquivir, se construyó en la década de los 60 del pasado siglo para albergar a las familias que vivían en aldeas y cortijos dispersos y cuyas casas fueron expropiadas para crear el Coto Nacional de Caza de Cazorla-Segura (hoy Reserva Andaluza de Caza). Cuenta con asistencia médica, tiendas y otros servicios, además de varios campings.
Km 13,3 - Parque de Fauna Silvestre Collado del Almendral. En su recinto pastan en semilibertad ciervos, cabras monteses, gamos y muflones. Podrás verlos y fotografiarlos paseando por un agradable itinerario que cuenta con fuentes, bancos y varios miradores con espléndidas vistas del embalse del Tranco y las ruinas del castillo de Bujaraiza.
Km 14 - Mirador FRF. Es uno de los hitos de la Ruta del mismo nombre, dedicada al mítico naturalista Félix Rodríguez de la Fuente, que desde este punto filmó las famosas escenas de la berrea de los ciervos en los años 70 del pasado siglo. Frente a él se halla el monte Bujaraiza, que en algunas ocasiones, cuando el embalse está muy lleno, queda convertido en una isla, y que está coronado por las ruinas de un torreón árabe.
Km 17,6 – Zona de Acampada Controlada de Huerta Vieja. Este lugar es muy agradable para comer y descansar, salvo en las fechas en que está ocupado por algún campamento.
Km 19,2 - Casa de Artesanía Los Casares. Es una vieja Casa Forestal reconvertida en tienda de artesanía y productos del Parque.
Km 26 – Área Recreativa Control Viejo. Es un área amplia y de reciente construcción con magníficas vistas sobre la zona norte del embalse del Tranco. Dispone de bancos, mesas para comer y fuente.
Km 28,4 Presa del Tranco - Esta impresionante presa, cuya altura sobre el cauce del Guadalquivir es de 82 metros, es una de las mayores de España. En su entorno hay varios restaurantes, terrazas e instalaciones para deportes náuticos, así como el poblado que se levantó para los trabajadores que construyeron la presa.
Km 31,5 – Área Recreativa Los Parrales. Está en medio del pinar de pino carrasco y cuenta con un mirador con buenas vistas sobre las aguas del embalse del Tranco.
Km 35,7 - Cañada Morales. Al llegar a esta aldea el paisaje se abre y deja de ser exclusivamente forestal, para dar paso a amplias zonas humanizadas con olivares, huertos y cortijos dispersos.
Km 44,6 – Hornos de Segura. Este pequeño pueblo, encaramado en lo alto de un peñasco, está en el centro del Parque Natural. Sus monumentos, miradores y callejuelas irregulares de pasado árabe, le valieron la declaración de Conjunto Histórico Artístico.
Esta ruta es una de las más clásicas y frecuentadas del Parque Natural, ya que aúna un paisaje muy atractivo dominado por el agua del embalse del Tranco con la posibilidad de visitar una serie de instalaciones, en las que disfrutaremos conociendo y observando la riqueza natural de este espacio protegido. Discurre en su mayor parte por la serpenteante carretera A-319, por la que conviene conducir con prudencia, sobre todo en las fechas de mayor afluencia turística. Encontrarás diversos miradores y áreas recreativas en los que te recomendamos detenerte, pero a continuación te recomendamos una serie de paradas y visitas casi obligatorias. Encontrarás información ampliada de la mayoría de estos lugares en esta misma web.