Torreón
Su construcción debió realizarse entre los siglos XIII y XIV y a lo largo del tiempo se le fueron adosando casas de poca entidad que distorsionaron su imagen. En 1987 la delegación de Cultura de la Junta de Andalucía, ante su estado de avanzado deterioro, llevó a cabo una restauración por el procedimiento de emergencia dirigida por el arquitecto Luis Carlos Gutiérrez Calatrava, que resultó modélica en cuanto a su rigor y tratamiento: consolidación de bóvedas y construcción de azotea para la evacuación de aguas, reparación de cerramientos exteriores e interiores, reposición de piezas y carpintería exterior y acondicionamiento del exterior y zonas de acceso.
Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1985
La torre Mocha, la otra conservada del castillo medieval, resulta menos elegante que la del Reloj. Mide unos siete metros de lado, es de mampostería concertada en alguna de sus partes, tiene sus esquinas reforzadas a soga y tizón, y está rematada con canes esquineros -vigas cuyos extremos sobresalen al exterior-.
Son restos de una torre bajomedieval (torre del homenaje del antiguo castillo), probablemente del siglo XIII que conserva 4 m. de altura y está situada en un pequeño cerro a pocos metros del Cortijo Risquillo.
Fue la plaza Mayor de la ciudad durante los siglos XVI y XVII, y corazón de la ciudad desde la baja Edad Media. Se piensa que en ella hubo una mezquita en la época musulmana que se reconvirtió al culto cristiano, tras la toma de la ciudad por Fernando III. En este caso, el Sahn o patio de Abluciones generaría la actual Plaza de Santa María y su minarete la Torre del Reloj. Ya en el siglo XV se la consideraba como el primer espacio público de la ciudad y evidencia de ello es el hecho de que el Cabildo decidiera construir su casa en ella.
Bajo el escudo aparece un bello reloj, labrado en piedra y de elegante factura, que, probablemente, diera nombre a la nueva construcción. Reloj que en el momento actual carece de función, pues de él tan solo persiste su esfera labrada. Reloj que sería sustituido, seguramente en el siglo XIX, por aquel que vemos por debajo del cuerpo mirador.
Todo parece indicar, según las actas capitulares del siglo XVII, que la Torre del Reloj era un elemento anexo a la cárcel real con la que estaba comunicada. El 12 de septiembre de 1653 se relata en las mismas que un preso había huido a través de la torre por el descuido del relojero, motivo por el que sería castigado y sustituido. Torre de vigilancia desde donde se visualizan las calles y gentes de Andújar y desde donde se marcaba el ritmo laboral de sus vecinos. En el momento actual, la Torre del Reloj, es, sin duda, uno de los elementos más representativos de la monumentalidad de la ciudad de Andújar y parte consustancial de la morfología de la plaza de Santa María
En el frente oeste y a media altura encontramos el escudo imperial de Carlos V y un reloj labrado en piedra. En el primer elemento ornamental, un águila bicéfala porta la corona imperial y el Toisón de oro bordea el escudo. En el cantón diestro el linaje de los Trastámara y de los Habsburgo y en el siniestro el de la Casa de Avís, que corresponden a Carlos V y a su esposa Isabel de Portugal, respectivamente. Su presencia se debe a la coincidencia de la ejecución de la obra con el reinado de Carlos V, pues era costumbre en la época dejar testimonio del monarca reinante en las nuevas construcciones. Escudo imperial que a los andujareños les recuerda, además, su fidelidad al monarca en los años de la guerra de las Comunidades, formando parte de la Junta de las Ramblas. No era de ese mismo parecer su alcalde mayor, Francisco de Vergara, que “sentía simpatía por los Comuneros, y enterada la ciudad de los manejos que traía con ellos, se indignó de tal forma, que en pleno Cabildo le quitó la vara de la justicia”. De la lealtad y obediencia de la ciudad quedó muy complacido el emperador y prueba de ello fue la carta que remitió el 20 de julio de 1520, desde la ciudad de Îpres, en la que agradecía la actitud de la ciudad hacia su persona en aquellos difíciles momentos.
La única fuente documental que existe en el día de hoy sobre esta construcción se encuentra en su frente oeste y dice:"Reinando su majestad y siendo/ corregidor de esta ciudad el muy magnifico caballero Francisco/ de Alarcón veinticuatro de Granada y su alcalde mayor el bachiller Sancho Díaz/ de Baeza se acabó el veinte de agosto de mil quinientos treinta y cuatro años. Mayordomo Alonso Yáñez."
En su base se encuentra la Oficina Municipal de Turismo, desde donde se puede acceder al Mirador panorámico.
Torre almenada, construida con hileras de piedra y ladrillo, con un mirador en su parte superior, enmarcado entre cornisas y con ventanas de medio punto pareadas en todos sus frentes.
La torre del Reloj, erigida a finales del siglo XIV, tiene unos doce metros de altura. Se asienta sobre zócalo de piedra, es cuadrangular, su sillería no es totalmente regular, se distribuye interiormente en cuatro niveles, conserva el almenado y también, en dos de sus caras, balcones con función de matacanes; en otra, ménsulas de matacán; mientras que en la del noroeste se ha colocado un reloj que le da nombre, donde primitivamente estuvieron ubicados el matacán y sus ménsulas.
En 1985 fue declarada Bien de Interés Cultural.
Al aproximarnos al montículo sobre el que se asienta el pueblo destacan, en el corazón del núcleo urbano, dos torres que formaron parte de una fortaleza medieval que estaba adscrita a Quesada y que, pasado el ecuador del siglo XIV, en 1361, fue saqueada e incendiada en una razzia de tropas árabes del reino de Granada.
Según la descripción de varios autores, 3?4?5? más que de una atalaya se trataría de un castillejo. Construida en mampostería bien trabada, su planta es cilíndrica con un muro semicircular que protege la entrada. Esta se sitúa en altura (a unos 2 metros sobre el nivel del suelo) y aún conserva restos de dintel de madera de la puerta y la gorronera de la misma. Debió existir una segunda planta, puesto que en el interior de la torre quedan restos de vigas de la techumbre de madera que separaba ambos pisos. Alberga dos aposentos interiores superpuestos y una terraza. La parte inferior de la torre es maciza. Las plantas estaban cubiertas con bóvedas semiesféricas, comunicándose por una escalera adosada de 1,18 metros de anchura.
En general se conserva en buen estado, aunque una gran grieta amenaza con desmoronarla
La Torre del Lucero es una importante atalaya ubicada en el punto más alto del cerro del mismo nombre, a 1275 metros de altura. El cerro se alza al noroeste del actual pueblo de Bélmez de la Moraleda, provincia de Jaén (España), dominándolo.2
La Torre del Homenaje está construida con sillares de piedra irregulares a excepción de las esquinas, las cuales están embellecidas y se refuerzan con sillares regulares. El sótano, que fue utilizado como aljibe, solo es accesible a través de una trampilla que se encuentra en el suelo de la planta baja. Para recoger las aguas de lluvia desde la azotea contaba con una conducción de tubos de cerámica, y así eran almacenadas en el aljibe.
El acceso a la planta baja se realiza desde el exterior. Esta planta se encuentra cubierta por una bóveda ojival. A la primera planta se accede desde el interior por una estrecha escalera conducida en la planta baja; esta planta es la estancia principal de la Torre y está cubierta por una cúpula realizada a base de aproximación de hileras de ladrillo, apoyada en pechinas, también de ladrillo. Finalmente, al llegar a la azotea se obtiene una magnífica visibilidad y control de la ciudad. Esta Torre fue restaurada y actualmente se encuentra en ella un Centro de recepción de visitantes.
La Torre del Homenaje ocupa un importante lugar en el conjunto de la arquitectura marteña y en la imagen panorámica de Martos. A día de hoy ha perdido la razón de ser de defender la ciudad pero nos ayuda a comprender lo que un día fue: la capital de la Encomienda de Calatrava. Constituye el elemento más significativo de la arquitectura defensiva de la fortaleza baja de Martos. Constituye un hito en su localización ya que es visible desde los distintos accesos a Martos: carreteras de Alcaudete, Jaén, Monte Lope Álvarez y Santiago de Calatrava.
La Torre se construyó por la demanda de la Orden de Calatrava en el siglo XIV, sirviendo al mismo tiempo, de atalaya y de sede de gobernación. Presenta planta cuadrada, de 10 x 10 m. y está formada por un sótano, planta baja, planta primera y azotea. Tiene 25 m. de altura desde el sótano y 22 m. sobre el nivel de la calle.
Esta importante torre se encuentra en el centro del pueblo junto a la iglesia y el ayuntamiento, y data del siglo XIV. Es cuadrada y está construida en mampostería careada en pequeñas hiladas y con esquinas reforzadas por piezas de sillería dispuestas a soga y tizón. El recinto exterior está integrado por muralla y cuatro cubos macizos que protegen las esquinas. Interiormente su piedra está más cuidada y se estructura en tres pisos: en el más bajo hay un aljibe, y los superiores se dividen, mediante un muro central, en dos mitades, cubiertas por bóvedas de cañón apuntadas y muy rebajadas. Se asciende a los pisos a través de una escalera interior que sube rodeando la torre. Esta torre del homenaje del antiguo Castillo ha sido declarada Bien de Interés Cultural en 1985.