Monumento a Félix Rodríguez de la Fuente
Construido en 1980
| Fuente dedicada a la memoria de Félix Rodríguez de la Fuente, amante de la naturaleza. Tiene una placa de azulejos donde se nombra al homenajeado y el año de construcción. |
Construido en 1980
| Fuente dedicada a la memoria de Félix Rodríguez de la Fuente, amante de la naturaleza. Tiene una placa de azulejos donde se nombra al homenajeado y el año de construcción. |
Datado entre 1950/1959. Molino harinero eléctrico con elevadores y roscas que portan el trigo y la harina de una máquina a otra. Cuenta con atrojes para el almacenaje del trigo, atroje para humedecerlo, alfanje, estancia de la molienda y estancia de máquinas. Las trojes están construidas en tapial y encaladas, siendo su función es la de almacenar el grano. El alfanje, construido en ladrillo y madera, es donde se encuentra el juego de piedras de moler. Dentro se encuentra el engranaje que mueve la piedra. La estancia de la molienda es donde se realiza el proceso de la molienda del grano. La estancia de máquinas es la segunda planta donde se encuentran las trojes, la limpia y la cernedora.
Ubicado en el Paraje de Hutar o Nacimiento de Hutar. Es el siguiente molino al Molino de Trinidad. Aprovechaba la fuerza del agua del Arroyo Hútar. El molino ha quedado dentro de una edificación de reciente construcción. Queda la acequia con sus arcos cegados que llevaba el agua al molino. En los alrededores quedan sus piedras de molino
El molinillo es una construcción hidráulica de época al menos romana que servía para la molturación de cereal. Los restos iniciales podrían datarse en la época romana aunque luego muy mejorado en el Siglo XVI cuando fue comprada por Francisco de los Cobos. Los restos existentes permiten contemplar varias arcadas del acueducto, el depósito de almacenamiento de agua y de accionamiento hidráulico.
Los elementos arquitectónicos y urbanísticos de interés de Canena son el acueducto y molino de El Molinillo, situados junto al arroyo de la Yedra.
Este mirador, situado entre terrenos adehesados, nos muestra en la lejanía las sierras de Los Calderones y Ambroz, que conforman el extremo nororiental del Parque Natural Sierra de Andújar. Este lugar, grandemente ligado a ganaderías de prestigio reconocido, nos abre un paisaje donde lo humanizado y lo natural conviven en equilibrio. En estas dehesas, la especie predominante es la encina, que se alterna en algunas zonas con alcornoques. Es curioso comprobar cómo las franjas más elevadas de solana muestran zonas ralas y, en ocasiones, cubiertas de jaras pringosas, mientras que en las umbrías más encajadas en los valles que forman estas lomas, la vegetación casi no permite ver el terreno. Muchas especies cinegéticas encuentran cobijo y alimento en estas formaciones. No es raro cruzarse con alguna perdiz seguida de sus perdigones o comprobar cómo algún águila merodea por la zona en busca de alimento.
En la carretera local que une las fincas de Los Escoriales y Selladores.
A medio camino del sendero de la Centenera, en el monte público denominado El Baldío. El mirador de las Majadillas atrae por la divergencia de sus paisajes; de un lado un paisaje agrícola donde predominan los olivos, aunque en las zonas cercanas a la vega del Guadalquivir destacan los cultivos de regadío, y de otro, un paisaje agreste dominado por encinas arropadas de monte mediterráneo. A lo lejos se divisa la localidad de Marmolejo, conocida por sus manantiales de aguas medicinales, que dieron lugar a la creación del balneario y que tratan problemas renales y digestivos. A la derecha de Marmolejo contemplamos el valle del Guadalquivir, que se vislumbra entre montañas. Sin embargo, y a pesar de las fantásticas vistas, aconsejamos al visitante tornar de vez en cuando la mirada al cielo, ya que surcando los aires es posible divisar águilas como la culebrera o la real, cuyo porte nos sorprenderá.
Próximo a Santuario de la Virgen de la Cabeza, justo en el sendero que se dirige desde aquí a Lugar Nuevo. El mirador del Camino Viejo de Andújar se encuentra ubicado en un lugar donde los paisajes, la historia y la tradición cobran vida propia. El camino que conduce al mirador es recorrido a lo largo del año por multitud de peregrinos en su viaje hacia el Santuario de la Virgen de la Cabeza, Reina y Señora de Sierra Morena, que es además la romería más antigua conocida. A las atrayentes vistas del lugar hay que sumar este valor añadido, ya que forma parte de la cultura, idiosincrasia y fervor de su gente. Desde el balcón podremos contemplar la belleza refrescante del valle del río Jándula (afluente del Guadalquivir, al que se une más adelante) con un típico y exuberante bosque de ribera, donde los olmos cobran especial protagonismo. Justo enfrente, cubierto con un manto de pinos, destaca el cerro de Marquitos y, a su izquierda abajo, la zona denominada del Lugar Nuevo, donde se ven las instalaciones de un vivero forestal. La vegetación es típicamente mediterránea, alternándose zonas de encinar con zonas de pinares de piñonero y negral.
A lo largo de las últimas décadas, el paisaje de Larva ha ido cambiando según las necesidades agrícolas. Los campos que se ven, originariamente han estado ocupados por grandes cultivos de cereal, siendo este el principal sustento de alimento para sus habitantes. Con el paso del tiempo, el paisaje estepario ha sufrido una gran transformación dejando paso al cultivo del olivar, y ocupando la mayor superficie destinada al uso agrícola, pasando a un segundo nivel el cultivo del cereal.
Uno de los rincones más desconocidos de la Comarca de Sierra Mágina es el pueblo de Larva. Larva se encuentra en un lugar privilegiado entre dos Parques Naturales de la provincia de Jaén.
A continuación referimos los senderos y algunas de las especies de más interés que se pueden observar en cada una:
Cerrada del Utrero
Buitre leonado, martín pescador, mirlo acuático, chova piquirroja, oropéndola, vencejo real.
Laguna de Valdeazores
Gavilán, azor común, garza real, zampullín común, gallineta común, ánade azulón, focha común, somormujo lavanco, cárabo, oropéndola.
Río Borosa
Azor común, búho real, águila real, gavilán, cárabo, mirlo acuático, martín pescador, oropéndola, lúgano, golondrina dáurica.
Cueva de La Malena
Buitre leonado, halcón peregrino, ratonero, martín pescador, reyezuelo listado, piquituerto, mosquitero papialbo.
El Chorro
Águila calzada, buitre leonado, alimoche, azor, halcón común, avión roquero, piquituerto.
La Presilla
Halcón peregrino, buitre leonado, mochuelo, chova piquirroja, collalba negra, escribano soteño, roquero solitario, avión roquero, lúgano, zorzal alirrojo.
Paraje Natural del Alto Guadalquivir – Puente de la Cerrada
Gallineta común, aguilucho lagunero, aguilucho cenizo, milano negro, rascón europeo, ánade friso, pato cuchara, porrón europeo, carricero común, andarríos chico, chorlitejo grande.
El Chillar
Halcón peregrino, cernícalo vulgar, búho real, mochuelo, alcaraván, collalba rubia, buitrón, bisbita pratense, gorrión chillón, abejaruco, carraca, garcilla bueyera.
Barranco del Guadalentín
Quebrantahuesos, águila real, águila culebrera, águila calzada, águila perdicera, halcón peregrino, gavilán, azor, verderón serrano, oropéndola, mirlo acuático, reyezuelo listado, mosquitero papialbo.
Arroyo Guazalamanco
Gavilán, ratonero, azor, críalo europeo, golondrina dáurica, rabilargo, mirlo acuático, chochín, oropéndola, petirrojo.
ZONAS DE AVISTAMIENTO DE FAUNA SALVAJE
El avistamiento relativamente frecuente de fauna salvaje es uno de los atractivos más conocidos y destacados del Parque Natural. Ciervos, gamos, muflones, cabras monteses, jabalíes y diversas aves rapaces son muy abundantes, como consecuencia de lo agreste del territorio, de su gran extensión y de su buen estado de conservación.
Pero es preciso tener en cuenta una serie de consideraciones para no ver defraudadas tus expectativas y para que tu actividad no perturbe la vida animal:
Por otra parte, ten presente que, además de los grandes herbívoros y las rapaces, el Parque Natural está lleno de otros muchos animales cuya observación te puede resultar muy gratificante.
Las ardillas son abundantísimas, así como las avecillas forestales (carboneros, herrerillos, mitos, pinzones, etc.) y otros muchos pájaros. El inconfundible canto de pequeñas rapaces nocturnas, como el cárabo y el autillo, son habituales en los bosques del Parque y en el entorno de pueblos y aldeas.
En los ríos podrás ver al mirlo acuático, habitante de las aguas rápidas y limpias. Y, por supuesto, a las truchas. Miles de especies de invertebrados, así como pequeños anfibios y reptiles se ofrecerán a tu vista… a veces, no hay escena de caza más apasionante que la de una simple salamanquesa que acecha con infinita paciencia a los mosquitos posados sobre las blancas paredes de un cortijo, en las frescas y estrelladas noches del verano.
En todo el Parque Natural se puede avistar fauna salvaje, pero en este mapa te sugerimos una serie de áreas y enclaves donde es más fácil la observación de los grandes herbívoros y las rapaces.
SENDEROS DE INTERÉS ORNITOLÓGICO
En la zona sur del Parque y su entorno cercano existen diez Senderos de Interés Ornitológico. Todos están en lugares fácilmente accesibles, de gran belleza paisajística y en su inicio cuentan con un panel con información muy completo sobre las especies de aves que se pueden observar, la ruta y el entorno.
Altiplanicie en altura, rodeada de montañas. Espacio limítrofe entre los términos municipales de Los Cárcheles y Jaén. Es ideal para practicar rutas en bicicletas todo terreno y senderismo y es accesible, por pistas sin asfaltar, desde el Parque periurbano Monte de la Sierra (Jaén) y desde Carchelejo (Cárcheles).
A pesar de que el lince ibérico es una especie protegida desde el año 1966, este maravilloso felino se encuentra en peligro de extinción. En la actualidad solamente dos poblaciones resultan viables y consolidadas para el desarrollo y proliferación de esta especie: la de Doñana y la existente en los espacios naturales Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro y Parque Natural Sierra de Andújar, siendo en este último espacio donde se encuentra el mayor núcleo de población del gato clavo.
Para ver un lince en Andújar
Para intentar localizar y observar un lince ibérico debemos buscar un buen observatorio desde el cual veamos mucha sierra, muchas laderas, roquedos, matorral y sobre todo, muchos claros de pastizal. Entre las mejores zonas para hacer una jornada de observación están:
Camino de la Lancha en su último tramo.
Camino y área recreativa del Encinarejo.
Embalse del Encinarejo desde la orilla norte.
Todos los miradores de la zona sur del parque.
Sendero del Jabalí.
Área recreativa de la recta en Lugar Nuevo.
Situados en el observatorio, es fundamental estar siempre muy atentos y en silencio, así, incluso a simple vista, podemos distinguir un lince moviéndose si no está demasiado lejos. También comenzaremos un barrido de la zona mediante unos prismáticos. Con ellos iremos mirando los claros y los salientes del terreno; así, podremos descubrir algún gato apostado sobre una roca. El telescopio debemos dejarlo para la última búsqueda, para ir mirando más lejos e ir buscando muy despacio o, incluso, para mirar el animal una vez que lo hayamos descubierto.?
Como ocurre con casi todos los predadores, los córvidos se muestran muy agresivos también con el lince ibérico (quizá sea este el animal con el que más se alborotan), por eso tenemos que estar muy pendientes de los movimientos y los reclamos de las urracas. El 50% del éxito de observar un lince puede venir de saber interpretar a los córvidos.
Por el bien de la especie y de los futuros visitantes que busquen ver el gran gato, debemos respetar todas las normas de uso público, ser respetuosos con el medio, mantenernos siempre en silencio y no molestar de ningún modo a los animales. Tampoco debemos entrar sin autorización en las fincas de propiedad privada o desviarnos de los senderos establecidos.
El mayor número de población del gato clavo