CULMINA, Servicios Turísticos y Culturales
Culmina Servicios Turísticos y Culturales se encuentra en la localidad de Linares, Jaén, ofrece al turista visitas guiadas a Linares, Cástulo y Baños de la Encina con rutas a monumentos, minería y arqueología.
Déjate guiar…
Si no sabes qué visitar en esta comarca, descifran para ti lo que hablan las piedras en murallas, minas, casas solariegas, iglesias, caminos antiguos para que tu viaje lo sea también en el tiempo.
En Linares ofrecen recorrido monumental, conociendo la historia de iglesias, museos, casas-solariegas, desde el gótico hasta hoy, terminando en el Centro de Interpretación del Paisaje Minero; ruta por el Patrimonio Minero, contemplando los restos del pasado minero en el paisaje a través de la Red de Senderos de Pequeño Recorrido (PR); y el Conjunto Arqueológico y Museo de Cástulo, importante ciudad ibero-romana.
En Baños de la Encina te ofertan su itinerario monumental, paseo por esta villa, quietud y sobriedad en sus calles, casas solariegas, el castillo, la ermita, la iglesia y el museo… que te transportarán a otros tiempos; y la Ruta Cultural del Bronce o de la Pizarrilla, en una ruta en la naturaleza hacia la tradición y el pasado… rodeados del embrujo de las aguas del río Rumblar.
Familias: Visitas guiadas culturales
Colegios: Talleres y recorridos didácticos adaptados para niños.
Senior: Amplia oferta de visitas guiadas de temática cultural. Actividades que no requieren una buena condición física.
Fiestas Ibero-Romanas de Cástulo
Durante cinco días, del 13 al 17 de mayo, la ciudad se abre como un gran escenario histórico. Las calles se llenan de estandartes, tejidos y aromas que evocan un tiempo en el que íberos y romanos convivían, comerciaban y se disputaban el control de un enclave estratégico. Los campamentos recrean la vida cotidiana con una precisión casi cinematográfica: artesanos trabajando el metal y la cerámica, guerreros entrenando, sacerdotisas preparando rituales, familias mostrando cómo era la vida en un oppidum o en un castra romano.
El desfile inaugural marca el ritmo de la fiesta: cohortes avanzando al compás del tambor, clanes íberos con sus colores y símbolos, personajes históricos que regresan para contar su parte de la historia. El público no solo observa: participa, se mezcla, se deja llevar por la atmósfera de un pasado que aquí no se contempla, sino que se vive.
El Mercado Íbero‑Romano, instalado en el Paseo de Linarejos, añade el bullicio perfecto: puestos de artesanía, gastronomía inspirada en recetas antiguas, espectáculos callejeros, música, teatro y pequeñas escenas que aparecen y desaparecen entre la multitud. Cada rincón ofrece una oportunidad para descubrir, aprender y disfrutar.
Y como telón de fondo, siempre Cástulo: la ciudad milenaria que inspira estas fiestas y que sigue revelando tesoros arqueológicos que cambian la manera de entender la historia del sur peninsular. Su presencia simbólica impregna cada acto, recordando que Linares celebra no solo una fiesta, sino un legado.