Torre del Reloj
Según la descripción de varios autores, 3?4?5? más que de una atalaya se trataría de un castillejo. Construida en mampostería bien trabada, su planta es cilíndrica con un muro semicircular que protege la entrada. Esta se sitúa en altura (a unos 2 metros sobre el nivel del suelo) y aún conserva restos de dintel de madera de la puerta y la gorronera de la misma. Debió existir una segunda planta, puesto que en el interior de la torre quedan restos de vigas de la techumbre de madera que separaba ambos pisos. Alberga dos aposentos interiores superpuestos y una terraza. La parte inferior de la torre es maciza. Las plantas estaban cubiertas con bóvedas semiesféricas, comunicándose por una escalera adosada de 1,18 metros de anchura.
En general se conserva en buen estado, aunque una gran grieta amenaza con desmoronarla
La Torre del Lucero es una importante atalaya ubicada en el punto más alto del cerro del mismo nombre, a 1275 metros de altura. El cerro se alza al noroeste del actual pueblo de Bélmez de la Moraleda, provincia de Jaén (España), dominándolo.2
La Torre del Homenaje está construida con sillares de piedra irregulares a excepción de las esquinas, las cuales están embellecidas y se refuerzan con sillares regulares. El sótano, que fue utilizado como aljibe, solo es accesible a través de una trampilla que se encuentra en el suelo de la planta baja. Para recoger las aguas de lluvia desde la azotea contaba con una conducción de tubos de cerámica, y así eran almacenadas en el aljibe.
El acceso a la planta baja se realiza desde el exterior. Esta planta se encuentra cubierta por una bóveda ojival. A la primera planta se accede desde el interior por una estrecha escalera conducida en la planta baja; esta planta es la estancia principal de la Torre y está cubierta por una cúpula realizada a base de aproximación de hileras de ladrillo, apoyada en pechinas, también de ladrillo. Finalmente, al llegar a la azotea se obtiene una magnífica visibilidad y control de la ciudad. Esta Torre fue restaurada y actualmente se encuentra en ella un Centro de recepción de visitantes.
La Torre del Homenaje ocupa un importante lugar en el conjunto de la arquitectura marteña y en la imagen panorámica de Martos. A día de hoy ha perdido la razón de ser de defender la ciudad pero nos ayuda a comprender lo que un día fue: la capital de la Encomienda de Calatrava. Constituye el elemento más significativo de la arquitectura defensiva de la fortaleza baja de Martos. Constituye un hito en su localización ya que es visible desde los distintos accesos a Martos: carreteras de Alcaudete, Jaén, Monte Lope Álvarez y Santiago de Calatrava.
La Torre se construyó por la demanda de la Orden de Calatrava en el siglo XIV, sirviendo al mismo tiempo, de atalaya y de sede de gobernación. Presenta planta cuadrada, de 10 x 10 m. y está formada por un sótano, planta baja, planta primera y azotea. Tiene 25 m. de altura desde el sótano y 22 m. sobre el nivel de la calle.
Esta importante torre se encuentra en el centro del pueblo junto a la iglesia y el ayuntamiento, y data del siglo XIV. Es cuadrada y está construida en mampostería careada en pequeñas hiladas y con esquinas reforzadas por piezas de sillería dispuestas a soga y tizón. El recinto exterior está integrado por muralla y cuatro cubos macizos que protegen las esquinas. Interiormente su piedra está más cuidada y se estructura en tres pisos: en el más bajo hay un aljibe, y los superiores se dividen, mediante un muro central, en dos mitades, cubiertas por bóvedas de cañón apuntadas y muy rebajadas. Se asciende a los pisos a través de una escalera interior que sube rodeando la torre. Esta torre del homenaje del antiguo Castillo ha sido declarada Bien de Interés Cultural en 1985.
Esta torre es lo único que queda en pie del sistema defensivo medieval. Mide unos 25 metros de altura hasta el parapeto de la terraza y es de base cuadrada. La entrada da al este y se ubica a 1,90 metros de altura. Por ella se accede a una habitación cuadrada cubierta con bóveda de ladrillo. Un poco desviado del centro en el suelo, se conserva un aljibe circular, excavado en la roca.
Por una escalera empotrada en los muros norte y oeste se accede a la primera planta que encierra una habitación cuadrada de 7,45 metros de lado. Se cubre con una bóveda de ladrillos, ligeramente apuntada, soportada por dos arcos apuntados, de piedra y ladrillo. Estos se estriban en los muros norte y sur. La luz se recibe de saeteras abiertas en el centro de cada muro. Empotrada en el muro sur asciende la escalera que va a la segunda planta. Es idéntica en disposición a la primera, si bien los arcos se apoyan en los muros este y oeste. En el muro este se abre un balcón, antes amatacanado, que cuidaba la entrada de la torre que queda en su vertical. A este balcón se accedía por dos estrechos vanos. Desde la segunda planta se accede a la terraza por una escalera empotrada en el muro oeste.
En el suelo de la primera planta, cerca de las esquinas, empotrados en el suelo, hay cuatro grandes silos de cerámica y con 1,20 metros de profundidad. Están insertados en el espesor de la bóveda subyacente, que es la cubierta de la planta baja. En la segunda planta hay otros cuatro de menor tamaño. Todos sirvieron para almacenar granos o líquidos. En las esquinas de la terraza de la torre persisten canes que sostenían balcones amatacanados.
La Torre es Bien de Interés Cultural.
La Torre de Mengíbar es la torre del homenaje del antiguo castillo de Mengíbar, siendo lo único que se ha conservado de dicho castillo. Se sitúa en el casco antiguo de la localidad. Fue restaurada en el año 1982.
Datos históricos
Los datos relativos al Génave medieval son escasos, pero debió tratarse de una de las numerosas alquerías que poblaron la Sierra de Segura. Probablemente entre los siglos XI y XIII se edificase una fortificación o torre, ante el avance de los ejércitos cristianos.
Tras la conquista cristiana, entre los años 1235 y 1239, Génave y toda la Sierra de Segura fueron controlados por la Encomienda de la Orden de Santiago y tuvieron que soportar razzias y ataques de intimidación de tropas sarracenas, por lo que este y otros torreones actuaron de parapeto en estas escaramuzas bélicas y como refugio para la población.
Las crónicas escritas a finales de la Edad Media, como las de Don Francisco de León en 1468 o las Relaciones de Felipe II de 1575, hablan de la torre sin referencia alguna a un castillo o recinto de dimensiones importantes, por lo que debió sustituir a la antigua fortaleza islámica.
Hasta 1551 Génave fue aldea de Segura de la Sierra, a partir de ese año recibe el privilegio de Villa de orden de Felipe II.
En 1575 Génave se incluye en el distrito de la Chancillería de Granada, depende del arzobispado de Toledo y del Reino de Murcia ante las Cortes, aunque directamente está bajo la gobernación de Segura de la Sierra.
Descripción
Esta torre, rodeada de edificaciones que cubren su parte inferior, está construida en mampostería irregular.
Tiene planta cuadrada, de 10,50 m. de lado, y en su interior se conservan dos estancias superpuestas cubiertas con bóvedas de medio cañón apuntado. Para acceder a cada una de ellas, así como a la azotea, hay una escalera empotrada en el espesor de los muros cubierta con el mismo tipo de bóveda.
Actualmente el acceso se realiza a través de un edificio que alberga el Centro de Adultos de la localidad y que anteriormente fue sede del Ayuntamiento.
La torre fue declarada en 1985 Bien de Interés Cultural.
Génave está emplazada en una ladera, cerca del amplio valle en que confluyen las estribaciones de Sierra Morena y Sierra de Segura, en el camino de la vía de Levante, paso natural que remonta el río Guadalimar conectando el Guadalquivir con el Levante peninsular.
El único resto del desaparecido castillo de Génave es el llamado Torreón de la Tercia construido por los cristianos a finales del S. XIII. Tiene una impresionante estructura cúbica y se encuentra situado en el centro de la población.
Situada en la cumbre de un pequeño amesetado, se define como una fortificación bajo medieval (siglo XIV-XV), se conservan diversos lienzos de muralla y una magnífica torre de planta cuadrada, edificada en mampostería y estructurada en dos salas cubiertas con bóvedas apuntadas.
Sorda Antigua, torre de la muralla almohade, que en siglo XV fue forrada de sillería. El escudo de la ciudad que decora el frente central es del siglo XVI. Es de piedra, sobre cueros recortados y timbrados. Por encima lo remata un frontón curvo sostenido por dos ménsulas a modo de hornacina. La fuente que se halla debajo debe ser de cronología posterior.
Es un torreón de mampostería, de forma cilíndrica, cuya función era de vigilancia y comunicación. Fue construida en su estado actual por el Condestable Miguel Lucas de Iranzo entre 1462 y 1470, aunque es probable que se levante sobre las ruinas de otra anterior. De hecho, esta torre forma parte de un conjunto de ellas que cruzaban la provincia en dirección Norte-Sur. Cercanas a esta, se encontraban dos torres más hoy derruidas.
Este castillo alcanzó en época del Condestable Iranzo el nivel de segundo rango, jugó un papel importante al tomar partido, como Andújar, por el bando realista cuando en 1465 los enemigos del rey pusieron sitio a Jaén, y se hizo famoso cuando, seis años después, el alcaide Diego Frías detuvo y mandó encerrar en su torre a un rival del Condestable, don Fernando de Acuña, hijo del conde de Buendía y nada menos que sobrino del arzobispo de Toledo.
En realidad el castillo, de pequeñas dimensiones, lo formaba una torre cilíndrica con remate de parapeto almenado, tal como la dibujó Martín de Ximena Jurado. Una piedra de la torre superior parece que tenía una inscripción, probablemente árabe. De esta torre no ha quedado ni rastro en el pueblo. Sin embargo la cabecera de la iglesia presenta un cerramiento que podría corresponder a restos del castillo. Este sólido muro semicircular de mampostería pudo ser reaprovechado a partir de una torre redonda de grandes proporciones, hermana de las de los castillos de Rus y El Mármol, en tierras de Baeza.
Este torreón fue declarado Bien de Interés Cultural en 1985.
Pegada a la iglesia parroquial se conserva la denominada Torre de Calígula, un torreón semicircular del antiguo castillo.