La casa, es un espacio acogedor, evocador de tiempos antiguos, singular en definitiva, en el que se ha respetado la antigua estructura, pero totalmente reformada empleando para ello materiales como la piedra, madera y metal, para ofrecer la máxima comodidad y confort. Se ha decorado utilizando mobiliario antiguo restaurado en su mayoría por nosotros mismos. Sus anchos muros ayudan a conservar una temperatura constante, aunque tenemos apoyo tecnológico, con aire acondicionado y calefacción en todas las habitaciones. En la sala de estar se dispone de chimenea, sofás, TV, video, Hi-Fi, zona de comedor…
¡Seguro que pasas una buena sobremesa, al calor del fuego y la buena conversación!!
Las plantas, el mini-huerto, dan al patio un aire fresco, un lugar sin duda para compartir buenos ratos. Los olores a tierra mojada, a vegetación, relajan y refrescan las noches de verano.
Actualmente contamos con tres dormitorios dobles (dos con camas dobles y otro con cama de matrimonio) 2 baños, uno compartido para dos dormitorios (verde y azul) y otro integrado en uno de ellos (buhardilla). La capacidad total está pensada para seis personas.
El pueblo está a 5 minutos a pie, allí encontrarás todos los servicios esenciales: ambulatorio, farmacia, iglesia, parada de autobús, polideportivo, piscina pública, supermercados, tiendas, etc.