Parque La Verja
Se trata de una zona verde repleta de jardines y vegetación a modo de paseo, muy frecuentada por los habitantes de Lopera para la práctica deportiva.
Se trata de una zona verde repleta de jardines y vegetación a modo de paseo, muy frecuentada por los habitantes de Lopera para la práctica deportiva.
Este parque medioambiental, de carácter periurbano, ocupa once hectáreas de terreno y dispone de zonas recreativas, carril bici, senderos, miradores, construcciones de madera, aulas, aviario, lago artificial y jardín botánico. En el Cercado del Ciprés disfrutaremos de un bello patio de naranjos, que presenta un sistema de acequias para riego que recuerda a los jardines de diseño musulmán. Aquí se hallan las oficinas del Parque Natural Sierras de Andújar así como un punto de información al visitante. Entre las actividades de educación ambiental que organizan destacan el anillamiento científico de aves y los talleres sobre apicultura, pesca e identificación de huellas de animales.
El parque forestal Cercado del Ciprés se encuentra a las afueras de la ciudad de Andújar, junto al Hospital comarcal Alto Guadalquivir, en el Camino de los Rubiales y a tan solo 250 m. de la autovía de Andalucía.
Los diferentes meandros formados por el Guadalquivir a su paso por Villanueva de la Reina permiten una vegetación exuberante con especies arbóreas entre las que destacan sauces, álamos, chopos, zarzas y eucaliptos. Entre la fauna, es frecuente encontrar ánades reales, cigüeñas, galápagos leprosos, garzas reales, cangrejos rojos americanos, culebras viperinas, el martín pescador, abejarrucos o ruiseñores. Tenemos acceso por dos zonas: a la izquierda por la Calle la Tercia y, por la derecha, por el citado Paseo del Aceite. El Parque dispone de zonas de recreo ajardinadas, una pasarela para cruzar el río a la zona de Las Viñas, y el recinto ferial.
El Parque del Guadalquivir es una magnífica zona ajardinada a la orilla del río Guadalquivir de unos 500 metros de extensión, dividido en dos partes: el propio parque y el Paseo del Aceite; en este paseo podemos encontrar una auténtica prensa de aceite antigua. Por el interior del parque discurre también el carril bici que serpentea y cruza el río.
El parque principal cuenta con un amplio espacio de paseo rodeado de bancos y jardines. En su interior podemos observar el monumento homenaje a San Francisco de Asís y el estanque.
Este parque cuenta con grandes zonas de sombra, bancos para el descanso, una zona de recreo infantil y una zona delimitada para pic-nic.
Frondosa arboleda en el casco antiguo de Torredonjimeno en la que existe una zona acondicionada para el ocio y el tiempo libre consistente en un parque infantil y una zona de pic-nic.
El Parque de la Libertad tiene una amplia zona para el paseo y es el lugar preferido de reunión de los habitantes de Jabalquinto.
Este parque destaca por sus magníficas sombras, ideal para los meses de verano y por la gran accesibilidad que goza.
Dispone de una zona de juegos infantil.
Al lado de Parque se encuentra la Estación de Autobuses.
Construido en el año 1988, es un recinto amplio, lleno de césped y arbolado con innumerables bancos y dos fuentes que nos invitan al descanso.
Se trata de un gran espacio para el paseo y el descanso provisto de grandes zonas arboladas, asientos para el descanso y un bonito kiosco de música.
Este parque de extraordinaria riqueza botánica conocido popularmente como “El Vivero” es obrado entre los años 1893 y 1895, época en la que D. Eduardo Carvajal sería alcalde de Bailén y de quien ha heredado su nombre. Será este jardín una de sus primeras vistas al adentrarse en Bailén desde el sur por la avenida del Parador. En su interior encontraremos una amplia variedad floral y arbórea como la acacia de tres espinas, el árbol del amor, rosales, caña americana, ciprés, alhelíes, cineraria, carraspiques, salvia, romero...
La Zona Arqueológica de Marroquíes Bajos ha sido para la ciudad de Jaén un todo, un antes y un después. Los más de 25 años de intervenciones arqueológicas han permitido una importante revisión de la historia del municipio.
Marroquíes Bajos es uno de los asentamientos más importantes del sur peninsular, no sólo por la extensión de más de 130 ha., sino porque contiene una de las secuencias culturales más completas y complejas de nuestro país, pues alberga cuatro ocupaciones que han definido la manera de vivir de los pueblos que ocuparon esta tierra desde el neolítico, calcolítico, ibérica, romana y visigoda. Es decir, desde la segunda mitad del IV milenio a. C. hasta la actualidad, pasando por 19 fases distintas, otorgando al yacimiento de una complejidad espacial y diacrónica mayúscula.
Su forma de ocupación se orienta a la explotación de los recursos agrícolas y al desarrollo de las técnicas hidrológicas necesarias para su aprovechamiento intensivo. Los sistemas de canalización se suceden en el tiempo y bajo las acequias, aún en funcionamiento, se han localizado drenajes del siglo XVII; atarjeas, canales y molinos de noria islámicos; molinos, albercas y canales romanos; y soportándolo todo, el gran sistema hidráulico prehistórico que continúa aún hoy decidiendo sobre las trayectorias de las aguas subterráneas en la zona. La presencia de poblamiento continuado en este lugar tiene mucho que ver con su valor estratégico, ya que el norte de Jaén, donde se encuentra el yacimiento, está dominando la cuenca fluvial del arroyo La Magdalena y donde confluyen otros arroyos menores creando una pequeña cuenca hidrográfica que ha tenido un enorme valor estratégico y económico a lo largo de la historia. Los aportes aluviales de estos cursos de agua, han acabado formando una cubeta sedimentaria agrícolamente muy fértil, haciendo de la zona un lugar idóneo donde asentarse.
Las primeras evidencias de poblamiento son del Neolítico (segunda mitad del IV milenio a. C.), como un pequeño campamento estacionario con estructuras semisubterráneas.
Fue durante el Calcolítico (III milenio a II milenio a. C.) cuando el poblamiento adquirió realmente importancia, conformándose una macro-aldea de 35 ha confirmadas y hasta más de 100 ha estimadas, con funciones definidas y donde el reaprovechamiento de las diferentes estructuras y remodelaciones serían constantes. El espacio habitado se confería mediante una serie de anillos concéntricos delimitados por un sistema de fosos (multifuncionales) de agua excavados. Flanqueados en el interior por empalizadas de maderas y muros de adobe o piedra; presentando accesos e incluso bastiones. El sistema de fosos permitía además recoger agua de los manantiales del cerro de Santa Catalina facilitando la irrigación de las tierras aledañas. La magnitud de los fosos sería manifiesta, existiendo entre 5 y 6 fosos de unos 650 m. a 1.900 m. de diámetro. Tal importancia tuvo el sistema de fosos que aún hoy en día altera la topografía de la ciudad, adecuándose esta a su disposición.
Las diferentes estructuras se articularían en los anillos definidos entre los fosos y las empalizadas, con planta circular y sección acampanada, tamaños variables y excavadas, al igual que los fosos, en la roca. Un segundo tipo de estructuras serían la cilindro-cónicas, realizadas con un entramado de ramas y barro, sustentadas por un poste y cuyo perímetro estaría definido por una zanja excavada en la roca. Por último, un tercer tipo serían cabañas de planta oval o circular con un zócalo de piedra. También destacan estructuras destinadas a almacenaje: con silos excavados en la roca, de planta circular y sección acampanada. Respecto a las estructuras funerarias, destacan la existencia de fosas con enterramientos múltiples similares a las destinadas al hábitat.
El asentamiento ibérico es de menores dimensiones, teniendo la mayoría de las estructuras semiexcavadas en la roca y realizadas con materiales potencialmente perecederos.
En la fase romana se pueden identificar varias áreas; con restos republicanos y una importante ocupación alto imperial (siglos I y II d. C.), destacando diversas estructuras destinadas al regadío como canales, balsas y, en especial, una imponente cisterna realizada en cemento romano (opus caementicium). Además, se han encontrados restos de una villa y una necrópolis de inhumación de época tardorromana o altomedieval cristiana.
Tras una breve etapa visigoda entramos en la fase islámica, con una gran densidad de dispersión de estructuras emirales, la rápida destrucción de las viviendas califales y la compleja configuración de construcciones almohades. Además, destaca la constate reutilización de estructuras romanas durante época almohade.
La magnitud y la importancia del yacimiento dieron lugar a su inscripción con carácter específico en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz con la categoría de Zona Arqueológica según la Orden del 22 de octubre de 2003.
En el Parque Arqueológico de Marroquíes Bajos podrás conocer de primera mano el origen milenario de la ciudad de Jaén, realizando un viaje a lo largo de las diferentes civilizaciones que poblaron el lugar hasta conocer el célebre poblado Calcolítico, un asentamiento que ha sido como un modelo singular de hábitat de la Europa Occidental.
El conjunto escultórico localizado en este asentamiento es, con diferencia, el más importante y monumental que ha proporcionado la arqueología ibérica y clave para comprender esta cultura en el momento de su plena consolidación, durante el siglo V antes de Cristo. Este conjunto escultórico se encuentra en el Museo Provincial de Jaén. Otras piezas íberas se exponen en el Museo Arqueológico Municipal de Porcuna, ubicado en la Torre de Boabdil.
El asentamiento de Cerrillo Blanco es una pieza extraordinaria para comprender no solo la importancia del "oppidum" ibérico de Porcuna, sino también la propia historia de la Alta Andalucía y de todo el mundo ibérico en general.