Casa de la Tercia
La casa de la Inquisición es un edificio histórico situado en el casco antiguo de la ciudad. Se trata de una edificación de tres plantas cuyo interior está completamente modificado respecto a la estructura original. Debió construirse entre los siglos XVI y XVII. Se conserva su fachada incluyendo la rejería, y la subida de escaleras, ornamentada por varios escudos del Santo Oficio de la Inquisición y una cruz ponteada. Descartado que entre sus paredes se diera tormento y suplicio a los reos acusados de delitos contra la fe, la casa albergó las reuniones y debates del tribunal de Villacarrillo y, quizás, el cumplimiento de las condenas más leves, impuestas por los tribunales provinciales.
La portada se compone de dos vanos superpuestos. El de la planta baja, con pilastras toscanas y dintel, ambos almohadillados, presenta en su clave el escudo del Tribunal de la Inquisición. Por encima de estos elementos se observa un friso liso y una cornisa moldurada, sobre la que se abre una ventana rectangular, adintelada y con jambas almohadilladas y cajeadas. En sus laterales aparece una interesante ornamentación simétrica, labrada en piedra.
Cada lado se organiza en dos cuerpos superpuestos y separados por fajas horizontales: la parte inferior presenta unos tondos con la cruz de la Orden de Calatrava, mientras que la parte superior muestra, espirales y pináculos rematados por bolas. El vano de la ventana se encuentra protegido con una buena y artística reja de tipo cajón, de hierro forjado. En su cuerpo central y su copete presenta de nuevo la cruz de Calatrava y ornamentos, a base de flores de cuatro pétalos. La fachada se remata con un sobresaliente alero y una cubierta de teja.
La Casa ha pertenecido, a lo largo de su historia, a varios vecinos de Mengíbar. Algunos de ellos ocuparon cargos en la Inquisición de Mengíbar, como familiares, notarios, etc. Esa ha debido de ser la causa de que sea conocida como Casa de la Inquisición. Así, en 1751, habitaba en ella don Juan Ventura Rubio Galera, presbítero y Notario del Santo Oficio de la Inquisición de Córdoba. El Notario del Santo Oficio era el funcionario, que en los procesos anotaba las declaraciones de los acusados y de los testigos.
Este emblemático edificio, que presentaba un estado bastante lamentable y ruinoso, fue restaurado a cargo de la Junta de Andalucía, construyendo en el mismo varias viviendas familiares, que se adjudicaron, en 1994, a vecinos de Mengíbar. La fachada también se restauró, conservándose muy acertadamente, tal como fue construida La protección garantiza cualquier intento de modificación o supresión de alguna parte o de la totalidad de este.
Así, el 23 de febrero de 1995, la Dirección General de Bienes Culturales, de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, incoa el procedimiento para la inscripción con carácter genérico, en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, a favor de la Casa de la Inquisición en Mengíbar (Jaén), “determinando la aplicación provisional del régimen de protección y haciendo saber a sus propietarios que tienen el deber de conservarlo, mantenerlo y custodiarlo, de manera que se garantice la salvaguarda de sus valores”. Entre las razones que el citado organismo argumenta para tomar el citado acuerdo aparecen su valor histórico, por lo que el edificio representa para la Inquisición y por su relación con linajes antiguos de Mengíbar, como Rubio Galera y Camacho. También, por sus elementos artísticos relevantes, como la portada, en la que destaca el acento vertical puesto en la disposición de los vanos, con cánones clasicistas y el excelente labrado de los motivos ornamentales. El edificio queda formalmente inscrito al mencionado catálogo en febrero de 1997.
El inmueble data de la segunda mitad del siglo XVII y formó parte de una construcción mayor, que a lo largo del tiempo se fragmentó en diversas viviendas. Lo más relevante del edificio es su fachada, de estilo barroco, ya que presenta un alzado de dos plantas, con portada central, realizada en piedra, así como dos ventanas rectangulares con rejas, a cada lado de dicho acceso.
Las casas señoriales eran de gran extensión, con almacenes caballerizas y patios interiores. Estas casas siempre muestran en la fachada el escudo de armas de su propietario. La casa conserva elementos originarios como artesonados de madera, suelos de piedra y una bodega con tinajas.
Es una vivienda palacio de la que destaca su portada labrada en piedra y rematada por un escudo rodeado de los dos cuernos de flores. Aparece la torre, una luna y un árbol al que se encaraman lo que parece dos caballos. El dintel de la puerta muestra motivos vegetales y dos figuras humanas desnudas y enfrentadas sujetando una cruz.
Su construcción data del siglo XVIII y se caracteriza por el empleo de Sillería en su fachada en la que se abre un arco de medio punto. Otro de los materiales empleados en su diseño es el Hierro Forjado que predomina en el balcón adintelado.
En particular este tramo de carretera discurre casi aéreo en el interfluvio de los valles del Guadalimar y el Guadalquivir. Desde esta zona pueden contemplarse miles de hectáreas de olivar en un solo vistazo, enmarcadas por los horizontes de Sierra Morena a un lado, y Sierra de Segura y Sierra de Las Villas al otro.
Es solo un ejemplo de las grandes olivares que se pueden contemplar al viajar por la provincia de Jaén.
El mejor lugar para disfrutar de las últimas estribaciones, hacia el este, de Sierra Mágina y también del valle del río Guardiana Menor, caracterizado por su subaridez. Los elementos florísticos son numerosos al tener que colonizar distintos pisos bioclimáticos sobre distintos tipos de suelos: salinos, yesosos, margosos, calizos, etc. Lo que más llama la atención son sus formaciones de cárcabas y badlands.
La sección estratigráfica de Cabañas es una referencia obligada del tránsito Jurásico a Cretácico en la Zona Prebética. Los materiales que afloran son esencialmente carbonatos, en los que destacan los niveles mareales con marcada ciclicidad y magníficos ejemplos de superficies con grietas de desecación.
También se observan facies arrecifales, niveles de acumulación de oolitos ferruginosos, y calizas con espectaculares estructuras sedimentarias ocasionadas por corrientes de tracción. Además de la propia sección, en la panorámica se contiene un ejemplo de discordancia angular entre los materiales del Jurásico y diversos términos cretácicos de elevado interés paleogeográfico.
Fuente: Inventario de Georrecursos de Andalucía. Consejería de Medio Ambiente. Junta de Andalucía.
Carbonatos del Sector de Cabañas
El cañón del río Guadalentín es una forma fluvial generada por el encajamiento del río del Guadalentín en las dolomías del Cretácico superior de la Sierra del Pozo. Este río aprovecha además una fractura de dirección media N-S. En la formación de esta morfología han intervenido por lo tanto procesos fluviales, kársticos y tectónicos.
Fuente: Inventario de Georrecursos de Andalucía. Consejería de Medio Ambiente. Junta de Andalucía.
Cañón del Río Guadalentín
Descansadero de ganado en la zona de cumbres de Sierra Mágina, en el término municipal de Bedmar. Paraje empleado para la trasterminancia, o movimiento local estacional de los ganados para aprovechamiento de los pastos de verano. El conjunto está formado por un abrevadero tradicional y una construcción para refugio de pastores. Se trata de un paisaje de alta montaña mediterránea, con prados y bosquete de chopos. Se accede a pie por pista desde Bedmar.