Monumento a Félix Rodríguez de la Fuente
Construido en 1980
| Fuente dedicada a la memoria de Félix Rodríguez de la Fuente, amante de la naturaleza. Tiene una placa de azulejos donde se nombra al homenajeado y el año de construcción. |
Construido en 1980
| Fuente dedicada a la memoria de Félix Rodríguez de la Fuente, amante de la naturaleza. Tiene una placa de azulejos donde se nombra al homenajeado y el año de construcción. |
La elevación de Salfaraf es un relieve residual de la unidad tectónica de la cobertera tabular de la meseta que, a modo de cerro testigo, queda independizado de los alrededores originando un hito paisajístico, con una gran cuenca visual.
El contraste topográfico con el terreno circundante y la altitud que alcanza, por encima de los 1000 m, lo hacen fácilmente identificable.
Coronado por formaciones de matorral y pies aislados de encina y acebuche, está ocupado casi hasta su cumbre por olivares que constituyen el aprovechamiento principal, siendo destacable también la caza menor. Desde su pico se abren interesantes vistas de otros hitos tales como el embalse de Guadalmena, el Yelmo o Segura de la Sierra.
El monte se halla surcado por dos valles convergentes: el del río Quibrajano (donde se encuentra ubicado el Centro de Recuperación de Especies Protegidas) y la Cañada de las Hazadillas, con una adecuación recreativa dotada de hornillos, mesas, bancos, mobiliario recreativo, fuentes, kiosco, etc., además de otras instalaciones.
Este espacio natural es utilizado como lugar de ocio y esparcimiento por la población de Jaén, dada su proximidad a la ciudad.
El Parque periurbano Monte la Sierra lo conforme el monte de la misma denominación, de 2.720 hectáreas y titularidad del Ayuntamiento de Jaén, consorciado con la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, que se sitúa en el término municipal de Jaén.
A 1440 m de altura se encuentra el MONTE ARDAL, al que se puede acceder por el camino que llega a San Bartolomé, hasta el cruce que se desvía hacia la izquierda. Se trata de un aula de naturaleza situada en un refugio forestal, con vistas al pueblo, a los montes que lo rodean,… además del refugio, también hay una zona de recreo, adaptada don barbacoas, mesas, y cubiertas por un porche.
Al norte del término, se encuentra un monte, el Cuarto de Ardal, en el que predominan las encinas, junto con la retama, el espino albar, rosales silvestres, enebros, hiedra y madreselva. Un terreno ideal para las especies cinegéticas de caza mayor (jabalí, venado, corzo…), y también de pastizales, en especial para el ganado de lidia.
En el Aznaitín, se mantienen algunos endemismos vegetales típicos de Sierra Mágina. En su cumbre se juntan los términos municipales de Jimena, Torres y Albanchez de Mágina, cuyas poblaciones se ubican a sus pies, como también lo hacen las cuevas prehistóricas, donde los antiguos pobladores dejaron su huella para la posteridad. No en vano el Aznaitín impregnó la pupila de Antonio Machado desde la lejana Baeza y lo incorporó a su poesía.
El Az-Naitín, (Natín en dialecto local) es una montaña situada en Sierra Mágina, en Jaén, España. El origen de la toponimia en árabe sería Isnatin o Asnatin, y se señala que puede venir de su antigua denominación en íbero como Neitin, que hace referencia al gran dios íbero Netón, dios del Trueno y el fuego, que según la leyenda habita en la montaña. Posee un especial atractivo visual, sobre todo vista desde la cara Este o desde el valle del Guadalquivir. Tiene una altitud considerable, 1745 m, que permite divisar gran parte de la provincia de Jaén.
Este hecho se constata en la pobreza de materiales y en el escaso mobiliario. Tan solo destaca del conjunto la capilla con planta de cruz latina y una cúpula en la que aún se conservan algunos frescos.
Las dificultades del siglo XVII quizá motivaron la fundación de este monasterio sobre todo en una época en la que las malas cosechas, el hambre y mal tiempo provocaban la aparición de epidemias de la temida peste. La orden de San Antonio Abad estaba dedicada a la curación de enfermos y el miedo al contagio provocaba que estos edificios estuvieran lejos de las poblaciones. Junto a la peste, la crisis económica, la subida de los precios, las guerras y en general las penurias provocaron un aumento del clero y de las fundaciones religiosas en un contexto en el que la Monarquía ofrecía una visión contradictoria que oscilaba ente el esplendor y miseria o el auge y decadencia.
Soledad y lejanía son los adjetivos que nos vienen a la mente cuando estamos junto a Montesión, en Cazorla. Todos los años, el último domingo de septiembre una romería hace que Montesión vuelva a la vida, ya que durante el año sólo había una persona en él, siendo constante el peligro de ruina en el edificio. El visitante puede apreciar distintas etapas en su construcción aunque su fundación se remonta a 1625. Los monasterios bajo la advocación de San Pablo y San Antonio Abad destacaron por su pobreza y austeridad como podrás observar si te acercas a Montesión.
Datado entre 1950/1959. Molino harinero eléctrico con elevadores y roscas que portan el trigo y la harina de una máquina a otra. Cuenta con atrojes para el almacenaje del trigo, atroje para humedecerlo, alfanje, estancia de la molienda y estancia de máquinas. Las trojes están construidas en tapial y encaladas, siendo su función es la de almacenar el grano. El alfanje, construido en ladrillo y madera, es donde se encuentra el juego de piedras de moler. Dentro se encuentra el engranaje que mueve la piedra. La estancia de la molienda es donde se realiza el proceso de la molienda del grano. La estancia de máquinas es la segunda planta donde se encuentran las trojes, la limpia y la cernedora.
Ubicado en el Paraje de Hutar o Nacimiento de Hutar. Es el siguiente molino al Molino de Trinidad. Aprovechaba la fuerza del agua del Arroyo Hútar. El molino ha quedado dentro de una edificación de reciente construcción. Queda la acequia con sus arcos cegados que llevaba el agua al molino. En los alrededores quedan sus piedras de molino
Por ello el Conjunto Histórico de Arjona, se erige como "Balcón de la Campiña". Este aspecto de "Balcón" de la campiña ha sido cuidado en Arjona, con la construcción de parques miradores que ofrecen al ciudadano la posibilidad de contemplar el paisaje de la Campiña de Olivar, así como la silueta que dejan en el horizonte, otras ciudades o accidentes geográficos como la llanura del Valle del Guadalquivir en Andújar, con Sierra Morena a sus espaldas en su paisaje Norte, o las cadenas Montañosas de Sierra Mágina, la Peña de Martos o el emplazamiento del Castillo de Santa Catalina (Jaén) al Sur.
La mayoría de estos miradores se encuentra situados dentro del recorrido de las visitas guiadas, dos de ellos, los denominados como "Mirador del Cementerio de los Santos" y el "Mirador de la Plaza del Rey Alhamar", se encuentran concretamente, en la zona del primitivo Alcázar, es decir en la zona más alta de la localidad, el primero mira al Norte y el Segundo al Sur. Los otros miradores se encuentra situado a cotas más bajas, no por ello menos interesantes, en la Calle Sol y en la Calle Adarves.
Estos miradores dotan de un aliciente extraordinario al patrimonio monumental urgabonense, proporcionando unos valores paisajísticos de naturaleza estratégica, que lo convierte en un punto de referencia para contemplar gran parte de la Campiña Norte y la Serranía Sur de la provincia.
Arjona se convierte en un enclave estratégico que controla una panorámica visual delimitada en el horizonte, al Norte por Sierra Morena y al Sur por Sierra Magina. Es por ello que podemos distinguir 4 zonas con nivel estético ambiental alto o muy alto, así como enclaves desde los que se puede observar una vista panorámica que adquiere valor por sí misma.
Conocidos como La Muralla, esta calle perimetral a la ciudad de Baeza ofrece preciosas vistas sobre el olivar, el valle del Guadalquivir y el parque natural de Sierra Mágina.
Una tortuosa sabina mora, con el tronco curtido por el paso de los años y las inclemencias del tiempo, nos da la bienvenida al mirador, desde el que podrás contemplar una impresionante y majestuosa panorámica de la sierra de Las Villas, que a modo de balcón se abre para mostrarnos, en un primer plano, el delicioso valle de arroyo Chillar y, al fondo, el valle del río Guadalquivir, que se pierde entre las lomas olivareras.
Te sugerimos:
Carretera JH-1755, que une la localidad de Villanueva del Arzobispo con el poblado del Tranco, conocida como “Transversal de las Villas”. La ubicación del mirador está bien señalizada por un cartel.
Este mirador está situado sobre el saliente de una pared rocosa, con más de 200 m de caída vertical, sobre un abismo cuya visión produce impresión. Las escarpadas laderas están pobladas por manchas de bosque mediterráneo, que ancla sus raíces en la pura roca. Es frecuente observar las cabras monteses trepando por las laderas, así como el vuelo majestuoso de grandes rapaces, sobre todo buitres leonados, pero también águilas reales, culebreras, calzadas, halcones, gavilanes… y, si hay suerte, hasta el recientemente reintroducido quebrantahuesos.