Mirador Castillo de Santa Catalina
Un paseo por el exterior del Parador ofrece una vista aérea sobre los olivares de la campiña, entre Jaén y Sierra Morena.
Un paseo por el exterior del Parador ofrece una vista aérea sobre los olivares de la campiña, entre Jaén y Sierra Morena.
Una excursión desde el casco urbano de Martos te llevará hasta la ruina del castillo llena de misterio. Es un gran mirador sobre los olivares más longevos de la provincia.
Uno de los castillos más antiguos de Europa, escenario cinematográfico, magnífica construcción militar almohade, nos permite una extensa panorámica del olivar cercano a Sierra Morena.
Una de las localidades más altas de Andalucía, este casco urbano se sitúa a 1000 metros de altitud, como un puesto de vigía sobre decenas de kilómetros de olivar en todas las direcciones. La vista del frente de la Sierra de Las Villas es espectacular.
Este pueblo ocupa una posición central en la campiña olivarera de Jaén. Antiguo emplazamiento fortificado, ofrece magníficas vistas de toda la campiña occidental de la provincia de Jaén.
A lo largo de las últimas décadas, el paisaje de Larva ha ido cambiando según las necesidades agrícolas. Los campos que se ven, originariamente han estado ocupados por grandes cultivos de cereal, siendo este el principal sustento de alimento para sus habitantes. Con el paso del tiempo, el paisaje estepario ha sufrido una gran transformación dejando paso al cultivo del olivar, y ocupando la mayor superficie destinada al uso agrícola, pasando a un segundo nivel el cultivo del cereal.
Uno de los rincones más desconocidos de la Comarca de Sierra Mágina es el pueblo de Larva. Larva se encuentra en un lugar privilegiado entre dos Parques Naturales de la provincia de Jaén.
En primavera es posible disfrutar de la esquiva luz zodiacal, mientras que en verano es un excelente lugar para observar las constelaciones que se van ocultando por el Oeste. Especialmente recomendado para observar en grupo las distintas lluvias de estrellas que tienen lugar a lo largo del año debido a su amplia accesibilidad y al tamaño de la explanada, donde pueden reunirse grandes grupos.
Es un lugar excelente para acercarse con la familia a disfrutar del firmamento en las noches de invierno y primavera. Recomendamos no salirse de la explanada y no adentrarse en las ruinas bajo ningún concepto por cuestiones de seguridad.
Pocos lugares se nos ocurren más apropiados para la observación del firmamento que el conjunto de antiguas minas abandonadas de “El Centenillo”, en Baños de la Encina, Jaén. A apenas 500 metros de esta aldea en dirección Oeste encontramos una amplia explanada rodeada de antiguos edificios abandonados. El horizonte en dirección Norte, Oeste y Sur se encuentra totalmente libre de contaminación lumínica, con una oscuridad impresionante en el cenit. En la actualidad esta zona se encuentra en proceso de restauración.
Es una mina de galena en explotación hasta hace poco. Para llegar hay que ir por el camino que sale de Aldeahermosa y va en dirección a la finca "El Puerco", tras cruzar la puerta de esta finca se sigue el camino durante 1,5 km, se llega a un cartel que indica que a la derecha está la mina, junto al río Dañador.
Emplazamiento: Al oeste del casco urbano.
Distancia: 600 m.
Medio: Vehículo turismo.
Vía de acceso: Directamente desde el casco urbano mediante la carretera asfaltada JV-2.044.
Lugar de esparcimiento que dispone de áreas de sombra, bancos, mesas y fuentes de agua.
Nada más bajarnos del coche, nos encontraremos rodeados de melojos (Quercus pirenaica), en un bosque espeso y muy cerrado. El melojar es uno de los ecosistemas más exigentes en calidad del suelo, profundidad de este y humedad, en el Parque está escasamente representado, solo algunos núcleos de la sierra de Segura. En ellos se mantiene un séquito de especies vegetales que acompañan al melojo, formando uno de los bosques más importantes e interesantes del Parque.
Estos bosques fueron más abundantes y extensos en épocas pasadas, pero el aprovechamiento de sus maderas, transformación del suelo que ocupan y en ocasiones el saqueo a que han sido sometidos, los redujeron a pequeñas manchas o enclaves, llegando muy mermados a la actualidad, sobre todo en el sur de España. En el Parque ya de por sí debió ser pequeña la extensión que ocuparía este bosque, pero en la actualidad solamente nos queda algunos enclaves muy reducidos, donde forman bosquetes los melojos, habiendo también ejemplares aislados entremezclados en los pinares de laricios (salgareños).
Los melojos son robles y, por tanto, al ambiente del melojar recuerda al de los bosques atlánticos, húmedos, con brumas, de troncos recios y cubiertos de musgos, propios de Galicia, Asturias o Centro Europa. El melojar se extiende por la zona atlántica de la Península Ibérica, pero también por el sistema central y otras zonas del interior, llegando a Sierra Morena.
En el melojar encontramos otros elementos arbóreos como el pespejón (Sorbus torminalis), el quejigo (Quercus faginea) (con el que se hibrida en ocasiones produciendo un híbrido denominado Quercus x welwitschii), arces (Acer granatense) y pinos salgareños (Pinus nigra salzmannii) generalmente de repoblación. También abumdan arbustos como majuelos (Crataegus monogina), espinos negros (Crataegus laciniata), aligustres (Ligustrun vulgare), escaramujos (Rosa spp.), maguillos (Malus sylvestris), zarzas (Rubus ulmifolius, R. canescens) y algunos sauces o sargatillos (Salix atrocinerea).
En el suelo del melojar encontramos herbáceas entre las que destacan Poa nemoralis, Brachypodium sylvaticun y Briza media, otras acompañantes son el botón de oro (Geum sylvaticum), primaveras (Primula vulgaris), violetas (Viola odorata), filipéndulas (Filipéndula vulgaris), orquídeas (Orchis langei, O. coriophora), narcisos (Narcissus triandus pallidulus) y especies relictas en el territorio como las lágrimas de David o sello de Salomón (Polygonatum odoratun).
LOCALIZACIÓN
Está a la vera de la pista que accede a Las Herrerías, que tomamos desde la carretera que va desde Siles a Río Madera (JF-7038), al poco de tomar el desvío tras pasar por el CEDEFO de Navalcaballo. Iremos pendientes para ver el arranque de una pista forestal que sale a izquierda, a contramano si vamos hacia río Madera. Está bien indicado como Las Herrerías. Podemos aparcar o seguir en vehículo, aconsejamos aparcar y andar por la pista unos metros.
Cañada de Poyo Torres