Mirador del Castillo Chiclana de Segura
Este mirador, situado entre terrenos adehesados, nos muestra en la lejanía las sierras de Los Calderones y Ambroz, que conforman el extremo nororiental del Parque Natural Sierra de Andújar. Este lugar, grandemente ligado a ganaderías de prestigio reconocido, nos abre un paisaje donde lo humanizado y lo natural conviven en equilibrio. En estas dehesas, la especie predominante es la encina, que se alterna en algunas zonas con alcornoques. Es curioso comprobar cómo las franjas más elevadas de solana muestran zonas ralas y, en ocasiones, cubiertas de jaras pringosas, mientras que en las umbrías más encajadas en los valles que forman estas lomas, la vegetación casi no permite ver el terreno. Muchas especies cinegéticas encuentran cobijo y alimento en estas formaciones. No es raro cruzarse con alguna perdiz seguida de sus perdigones o comprobar cómo algún águila merodea por la zona en busca de alimento.
En la carretera local que une las fincas de Los Escoriales y Selladores.
A medio camino del sendero de la Centenera, en el monte público denominado El Baldío. El mirador de las Majadillas atrae por la divergencia de sus paisajes; de un lado un paisaje agrícola donde predominan los olivos, aunque en las zonas cercanas a la vega del Guadalquivir destacan los cultivos de regadío, y de otro, un paisaje agreste dominado por encinas arropadas de monte mediterráneo. A lo lejos se divisa la localidad de Marmolejo, conocida por sus manantiales de aguas medicinales, que dieron lugar a la creación del balneario y que tratan problemas renales y digestivos. A la derecha de Marmolejo contemplamos el valle del Guadalquivir, que se vislumbra entre montañas. Sin embargo, y a pesar de las fantásticas vistas, aconsejamos al visitante tornar de vez en cuando la mirada al cielo, ya que surcando los aires es posible divisar águilas como la culebrera o la real, cuyo porte nos sorprenderá.
Próximo a Santuario de la Virgen de la Cabeza, justo en el sendero que se dirige desde aquí a Lugar Nuevo. El mirador del Camino Viejo de Andújar se encuentra ubicado en un lugar donde los paisajes, la historia y la tradición cobran vida propia. El camino que conduce al mirador es recorrido a lo largo del año por multitud de peregrinos en su viaje hacia el Santuario de la Virgen de la Cabeza, Reina y Señora de Sierra Morena, que es además la romería más antigua conocida. A las atrayentes vistas del lugar hay que sumar este valor añadido, ya que forma parte de la cultura, idiosincrasia y fervor de su gente. Desde el balcón podremos contemplar la belleza refrescante del valle del río Jándula (afluente del Guadalquivir, al que se une más adelante) con un típico y exuberante bosque de ribera, donde los olmos cobran especial protagonismo. Justo enfrente, cubierto con un manto de pinos, destaca el cerro de Marquitos y, a su izquierda abajo, la zona denominada del Lugar Nuevo, donde se ven las instalaciones de un vivero forestal. La vegetación es típicamente mediterránea, alternándose zonas de encinar con zonas de pinares de piñonero y negral.
Uno de los tesoros del parque natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, eleva al visitante sobre las montañas y muestra de un lado los olivares de montaña y por el otro los bosques más extensos de la Península Ibérica.
Un paseo por el exterior del Parador ofrece una vista aérea sobre los olivares de la campiña, entre Jaén y Sierra Morena.
Una excursión desde el casco urbano de Martos te llevará hasta la ruina del castillo llena de misterio. Es un gran mirador sobre los olivares más longevos de la provincia.
Uno de los castillos más antiguos de Europa, escenario cinematográfico, magnífica construcción militar almohade, nos permite una extensa panorámica del olivar cercano a Sierra Morena.
Una de las localidades más altas de Andalucía, este casco urbano se sitúa a 1000 metros de altitud, como un puesto de vigía sobre decenas de kilómetros de olivar en todas las direcciones. La vista del frente de la Sierra de Las Villas es espectacular.
A lo largo de las últimas décadas, el paisaje de Larva ha ido cambiando según las necesidades agrícolas. Los campos que se ven, originariamente han estado ocupados por grandes cultivos de cereal, siendo este el principal sustento de alimento para sus habitantes. Con el paso del tiempo, el paisaje estepario ha sufrido una gran transformación dejando paso al cultivo del olivar, y ocupando la mayor superficie destinada al uso agrícola, pasando a un segundo nivel el cultivo del cereal.
Uno de los rincones más desconocidos de la Comarca de Sierra Mágina es el pueblo de Larva. Larva se encuentra en un lugar privilegiado entre dos Parques Naturales de la provincia de Jaén.