Km 10,2
Moralejos de Arriba
La ruta llega a la carreterita de Moralejos. La aldea de Moralejos de Arriba queda a la derecha, y es imprescindible desviarse unos metros para visitarla. Es algo más grande que Moralejos de Abajo y tiene todos los elementos que hacen tan atractivas a las aldeas de la Sierra de Segura: casas blancas, pequeñas y sencillas, tejados de teja árabe, horno comunitario, lavadero, estrechas callejuelas y hasta una mínima plazuela donde sigue celebrándose la verbena durante las fiestas patronales en verano.
Y todo ello rodeado de un paisaje de ensueño, con la era, las huertas –que se siguen cultivando- y los chopos, los grandes poyos verticales de Segura la Vieja justo encima de la aldea, y a lo lejos las montañas cubiertas de arbolado, como Navalperal y Navalcaballo.
Tras callejear por la aldea volvemos a nuestra ruta, es decir a la carretera, en la que encontraremos una fuente a la derecha. Después de recorrer 400 metros nos desviamos por una senda tradicional que sale a la derecha y se interna en el bosque. Caminamos envueltos de nuevo por el arbolado, viendo el monte de El Yelmo al fondo, y, por tercera vez en esta Etapa, con el placer de recorrer un viejo camino que estaba prácticamente perdido y que se ha recuperado para que siga vivo gracias a la práctica del senderismo.
A los 800 metros aproximadamente de haber iniciado esta senda sale una veredilla no señalizada y poco definida que sube al paraje de Segura la Vieja, cuya visita se recomienda. Para identificar su arranque, debemos estar atentos al pasar junto a unos grandes paredones verticales a la derecha. Unos 200 metros después encontramos dos balizas de continuidad de sendero, y en medio de ambas, una veredilla a la derecha, en la que hay otra baliza de dirección equivocada, ya que la Etapa no sube por ella. También podemos fijarnos en unos montoncitos de piedras que suele haber en el mismo arranque.
Una vez localizada, subimos por ella y es fácil seguirla, ya que está más definida de lo que parece en un principio, y además hay hitos con piedras que jalonan el camino. Según subimos tenemos a la derecha los grandes riscos de los Poyos de Segura la Vieja, y finalmente alcanzamos una plataforma despejada desde la que se contemplan maravillosas panorámicas en todas las direcciones.
Estamos en Segura la Vieja, y si nos fijamos en el suelo veremos piedras ya casi enterradas que marcan el contorno de antiquísimas edificaciones, ya que en el lugar hubo un asentamiento humano. Se consideró durante mucho tiempo que su origen era ibero, pero investigaciones más recientes se inclinan por hablar de un poblado tardo antiguo o alto medieval.
Según los estudios más recientes, la población hispana musulmana que habitaba este poblado lo habría abandonado a finales del siglo IX o comienzos del X, en tiempos de Abd-al Rahman III, para trasladarse a Segura de la Sierra –entonces denominada Saqura- y disfrutar de unas mejores condiciones de vida.
Volviendo a nuestra ruta, la Etapa continúa por la vieja senda con grandiosas vistas en su último tramo hacia los montes de Navalcaballo y El Yelmo. A partir del kilómetro 11,7, tras una cerrada curva a la derecha, empezamos a bajar y se abre otro mundo ante nuestros ojos, divisando a lo lejos, hacia el oeste, la Sierra de Las Villas, las alineaciones exteriores de la Sierra de Segura y el pueblo de Segura de la Sierra, mientras hacia el norte vemos el monte Peñalta y hacia el nordeste las montañas del entorno de Siles.
Finalmente bajamos por unas escaleras hasta la carretera de Moralejos (kilómetro 12,1), que cogemos a la derecha. Unos 300 metros después llegamos a la carretera JV-7032, que cogemos a la izquierda en dirección a Segura de la Sierra. Caminamos por ella durante 800 metros disfrutando de excelentes vistas hacia el norte, viendo abajo la aldea de Linarejos, más allá el Peñalta, al fondo los montes de El Cambrón y el Puntal de Rayuela (llamado también de La Ajedrea y de Siles), y al final las montañas del vecino Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima, en la provincia de Albacete.